Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Esclusas/ Fotografía: Cortesía Hidalgo e Hidalgo

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Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Esclusas/ Fotografía: Cortesía Hidalgo e Hidalgo

Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Esclusas de Guayaquil

En un año esta colosal obra estará terminada. Su construcción se apoyó en métodos totalmente innovadores utilizados por primera vez en el país. Mundo Constructor realizó un recorrido para conocer este y más pormenores.

En un predio de 24 ha. se levanta un proyecto que mejorará la calidad de vida a un millón de personas en el sur de Guayaquil (Guasmo, Suburbio Oeste, Floresta…nueve parroquias en total). Allí la empresa Hidalgo e Hidalgo S.A. (HeH) lleva adelante, desde 2017, la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Esclusas (PTAR).

La obra inició con la adecuación de una plataforma con material pétreo de primera calidad, traído de canteras aledañas. La poca capacidad de carga del terreno obligó a adoptar esta medida. El siguiente paso fue proveerse de pilotes (de 30 m en promedio). Se han construido 2.000 de estos, que al sumarlos alcanzan los 60.000 m. Para elaborarlos, HeH instaló su propia planta de hormigón, explica el ingeniero Pablo Guzmán, superintendente del Proyecto PTAR.

El financiamiento para esta obra, de USD 105 millones, proviene, principalmente, del Banco Mundial y del Banco Europeo de Inversiones. El ingeniero Rafael Menoscal Valarezo, director del Proyecto PTAR, explica que es una de la primeras plantas que se levantan en esa ciudad costera. Se espera que entre en funcionamiento en junio de 2020 y solvente problemas, sin necesidad de ampliación, hasta 2040.

El reto de cimentar en el estuario

La PTAR se levanta sobre una zona errática (terreno blando), que dificulta la construcción. Frente a ese panorama HeH cimentó la planta sobre pilotes, separados entre 4 y 6 m. Exactamente, los hincó por medio de martillos mecánicos estadounidenses a 30 m de profundidad. Lo que garantiza la estabilidad de la estructura, en especial de los tanques, debajo de los cuales se posicionaron entre 84 y 222 pilotes. La colocación de estas estructuras tomó todo el primer año (2017). Cabe destacar que cada uno soporta 120 T, pero las pruebas de capacidad de carga han demostrado que los pilotes hincados por HeH resisten entre 400 y 500 T.

En el caso de las vías internas, el diseño contempló cimentarlas sobre columnas de grava (ideal para áreas que no soportan cargas excesivas). Esto permitió mejorar la capacidad de carga del terreno, además lo drenó, pues el nivel freático (agua) es elevado en el sector. La grava hace que, por capilaridad, se filtre el agua, lo que acelera el asentamiento. Y, finalmente, se mitigó la licuefacción, es decir que se eliminó la vibración de las arenas ante un posible movimiento telúrico.

La innovación radica en la forma de adecuar las columnas de grava. El sistema perforador de HeH tiene un tapón corredizo en la punta del inyector, que impide el ingreso de lodos y, a su vez, permite colocar la grava por los costados. Cuando todo está listo, la camisa y el tapón son extraídos sin problema. Esta tecnología es única y desarrollada por HeH, certifica Guzmán.

El beneficio de esa técnica es que se obtiene el diámetro exacto de diseño de la columna, porque se puede rehincar las veces que haga falta. El control del proceso se hace mediante un software que mide las revoluciones del martillo de hincado, que cronometra el tiempo de trabajo y, en la punta, tiene un sensor que ubica con exactitud la profundidad de perforación por GPS. En total, se instalaron 20 mil columnas de grava situadas a dos metros de distancia entre sí.

Fundición en un solo movimiento

Por primera vez, en el país se utilizó el encofrado deslizante -traído desde Brasil-, cuya ventaja radica en que, entre tablero interno y externo, no se requiere ubicar pasadores, de esta manera reduce a cero los riesgos de filtraciones. En el método tradicional se funde hasta máximo 2,5 m, dando como resultado la aplicación de juntas. A diferencia, HeH encofró un metro y fundió en un solo movimiento capas de entre 15 y 20 cm de manera cíclica, hasta alcanzar la altura de cada tanque.

El método tradicional ocupa juntas frías que son dos capas fundidas en lapsos que van desde dos hasta tres horas. En ocasiones, el hormigón ‘viejo’ no se adhiere bien al ‘nuevo’ y eso podría producir uno o varios puntos de fuga. En cuanto al tiempo de ejecución, la diferencia es abismal. Levantar un tanque de 30 m de diámetro por 7 m de altura lleva tres meses. En ese mismo lapso, mediante el encofrado deslizante, HeH edificó seis tanques, incluso, de mayores dimensiones.

PTAR desde dentro

Todo el funcionamiento inicia con la llegada de residuos sanitarios, los que atraviesan el Estero Cobina por tuberías de 900 y 1.800 mm. En el filtrado preliminar se depuran partículas grandes, pedazos de roca, animales muertos, plásticos, entre otros, con la ayuda de rejillas gruesas y finas. El procedimiento continúa hacia el desarenador, en donde se decantan y extraen las arenas. Tras agregar hipoclorito de sodio (NaClO) se produce la floculación (compactación orgánica de los lodos).

Al asentarse avanzan a una caja de distribución, previo a ingresar a los clarificadores. Es allí donde el lodo se asienta y el agua, prácticamente, queda ‘limpia’. Los lodos apoyados de bombas y barredoras situados en la base de tres tanques avanzan por ductos -enterrados a 5 m- a la zona de espesadores. Posterior a ello, se desencadena el proceso primario, un paso netamente anaeróbico que tiene lugar en los tanques digestores. Al final, el lodo es deshidratado para obtener un producto que -con tratamiento- podría servir como abono agrícola.

Para el control de olores cada tanque está conectado por tuberías que varían entre 500, 600 y 1.000 mm, respectivamente. Aunque al final, el gas producido se deposita en un biofiltro, que es un lecho filtrante compuesto de grava, arena, carbono y tierra vegetal. Es ente sitio donde los malos olores se eliminan al 99 %.

Por otra parte, las aguas contaminadas, que, en cantidad tienen el mayor volumen, llegan a un tanque para mezclarse con cloro y así iniciar su desinfección. Lo que sigue es la aireación del líquido en un tanque trapezoidal, para terminar en un tanque de contacto de cloro, en donde se lo desinfecta nuevamente. Este es el último paso, previo a ser depositado en la vertiente del río mediante un emisario subfluvial.

Por el servicio que prestará la planta, deberá funcionar las 24 horas del día. Para ello se destinará personal especializado. Por otro lado, los mandos de control automatizados, presentes en varios mecanismos, están enlazados a una gran central. Lo que no quiere decir que los procesos no puedan manejarse de manera manual, para una mayor seguridad en caso de que requieran ser apagado o reiniciados. En términos generales la automatización alcanza el 80 %.

Dato informativo de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Las Esclusas/ Fuente: Mundo Constructor

Autoalimentación de energía y agua

Obedeciendo a la tendencia actual, Hazen & Sawyer diseñó PTAR bajo estándares ecoamigables. En efecto, la planta está conectada al sistema nacional de interconexión eléctrica, pues requiere, aproximadamente, entre dos y tres megavatios para su funcionamiento. No obstante, todos los gases producidos en la zona de digestión son dirigidos hacia un gasómetro, lo que facilita una cogeneración de electricidad.

Se calcula que un 30 % de energía no proviene de suministros tradicionales. Mientras, el 70 % restante lo hace del Sistema Nacional Interconectado. Bombas, compuertas y otros dispositivos usan energía alternativa. Si bien, para descartar cualquier clase de paralización, se construyó una planta de generación a diesel, para casos de emergencia.

En resumen, se la define como una ciudadela sanitaria con instalaciones: eléctricas, agua potable, drenaje pluvial y sanitario. A su vez, cuenta con una planta de tratamiento biológica, que gestiona parte del agua tipo industrial para reutilizarla en riego de jardines y como refrigerante.

Fuente: José Guaygua Salinas, periodista Mundo Constructor

Fotografías: Cortesía Hidalgo e Hidalgo Constructores

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