Urbanizaciones, una preferencia de alto nivel

 

Desde hace algunos años, se ha generado en las zonas periféricas un proceso de transformación urbana, que se caracteriza por la aparición de conjuntos habitacionales privados y de lujo.Este fenómeno responde a una nueva forma de concebir y de relacionar el espacio residencial con la ciudad. Ahora los habitantes tienden a alejarse de las grandes concentraciones y buscan tranquilidad.

 

Las urbanizaciones se diferencian de otros tipos de modelos habitacionales por estar separadas del centro urbano y contar con controles de accesos; ya sean barreras, muros, alambrados, guardias armados o cualquier otro tipo de seguridad. Estas particularidades denotan exclusividad y distinción entre los ciudadanos.

El arquitecto Sergio Duarte, gerente general de Ciudad Celeste, dice que “ahora las familias además de comprar casas, buscan un entorno sano, de amplios espacios y con la privacidad que da una casa no adosada. Todo esto, sin alejarse de los servicios que la dinámica familiar necesita en su día a día”.

Ciudad Celeste ha identificado estos requerimientos, por lo que su oferta se ha concentrado en Samborondón, una de las ciudades satélites de mayor plusvalía de Guayaquil. Urbanizaciones como la Delfina, Estela, Coralía, Serena, Ria, Marina y Brisa son algunos de sus proyectos que plasman este concepto urbanístico.
Probaquerizo es también promotora inmobiliaria que desarrolla este tipo de construcciones. Parque Magno, ubicado en Samborondón, es uno de ellos y presenta urbanizaciones llenas de jardines.

Otro aspecto importante de los conjuntos es que, al encontrarse en las periferias, se puede disfrutar de una vista diferente, gozar de áreas verdes y respirar aire puro.
Duarte explica, que a pesar de que cada uno de sus conjuntos tiene un lenguaje arquitectónico propio, todos comparten espacios sociales con piscina, canchas múltiples, juegos infantiles, gimnasio y amplios jardines. Esto tiene relación con la sensación de tener un entorno campestre, pero urbano, a la vez.

Una de las ventajas más importantes de este modelo es la seguridad. Este tipo de desarrollos se han percibido como una necesidad por parte de algunos sectores de la población debido al incremento de violencia urbana. Hace 30 años no importaba contar con seguridades, ahora este es un aspecto imprescindible.

A pesar de que la tendencia de urbanizar está presente en la mayoría de ciudades, Guayaquil se ha convertido en un importante referente de estos emprendimientos arquitectónicos. Solo en Samborondón se encuentran 160 urbanizaciones, en las que el metro cuadrado varía de USD 500 a 1.500, y las casas van desde USD 200.000.

Otras zonas de Guayaquil como Santa Ana, los Ceibos, Isla Mocolí, la Puntilla y Vía a la Costa y Urdesa también cuentan con este tipo de complejos habitacionales exclusivos y seguros.
 

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