Universidades esbozaron propuestas para la reconstrucción tras el terremoto

 

Las universidades del país se reunieron en Guayaquil para discutir y concretar propuestas ante la emergencia provocada por el terremoto del 16 de abril en las provincias de Manabí y Esmeraldas.

 

A través de reuniones de trabajo, 12 universidades y escuelas politécnicas definieron proposiciones en salubridad e higiene pública, evaluación de estructuras, reconstrucción urbana y planificación futura, análisis de riesgos sísmicos, y alimentación y nutrición.

 

La cita fue organizada por la Asamblea del Sistema de Educación Superior del Ecuador, y se realizó en el campus Prosperina de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), en el norte de Guayaquil. “Los expertos de las universidades presentarán ideas para elaborar proyectos sustentables para los damnificados de Manabí y Esmeraldas”, anunció la entidad.

 

En las mesas de trabajo participaron, además del centro de estudios anfitrión, la Escuela Politécnica Nacional, y las universidades Central del Ecuador, de las Fuerzas Armadas, Nacional de Chimborazo, Técnica de Ambato, Universidad de Cuenca, del Azuay, Andina Simón Bolívar, Técnica de Babahoyo, Técnica de Manabí, Católica Santiago de Guayaquil, Laica Vicente Rocafuerte y Universidad Estatal de Milagro.

 

El presidente del Directorio de la Asamblea y rector de la Espol, Sergio Flores Macías, recordó que esta es la segunda reunión del organismo tras el terremoto. La primera fue en Portoviejo (Manabí), con la participación de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia,Tecnología e Innovación (Senescyt). En la primera cita se establecieron los temas de las cinco mesas de trabajo y las universidades que las coordinaron.

 

El sismólogo, Hugo Yépez, investigador del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional habló, en el preámbulo de las reuniones, sobre el perfil sísmico de Ecuador y los estragos causados por estos en el pasado. Se refirió a los procesos de acumulación de energía, que se desencadenan en un movimiento telúrico.

 

“Vemos que en la zona de Pedernales, específicamente, el movimiento era del orden de 2,5 centímetros por año de acumulación de energía”. Como referencia, el experto recordó que la zona de liberación de esta energía para el gran terremoto de 1906 fue de 500 kilómetros de longitud. “Luego del sismo del sábado 16 de abril se observa que en los siguientes 13 días se ha configurado de manera muy clara la zona de rotura de este terremoto, que representa 120 kilómetros de longitud.”

 

Las universidades coordinadoras de las cinco mesas de trabajo presentarán sus propuestas en los próximos días, en una nueva reunión, cuya fecha aún no se define.

 

Fuente: El Comercio 

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