Unasur

 

La Mitad del Mundo, ubicada en el noroccidente de Quito, no es la misma desde el 5 de diciembre de 2014. ¿La razón? Ese día se inauguró la sede de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), ubicada al lado derecho del monumento erguido en honor a la Misión Geodésica que visitó el Reino de Quito durante el siglo XVIII.

 

Para los ecuatorianos, la construcción de este edificio fue una novedad, pues el paisaje que rodea a San Antonio de Pichincha cambió radicalmente. Además, los visitantes de este sector de la ciudad aumentaron considerablemente, pues además del significado político de la estructura, para locales y extranjeros es un nuevo atractivo turístico que ver.

 

Diego Guayasamín es el hombre detrás de esta obra arquitectónica ícono del Ecuador, que ha recibido aplausos y elogios alrededor del mundo. Seleccionar el diseño de la sede de la Unasur fue un proceso que duró aproximadamente un año. En un inicio, se realizó un concurso nacional de arquitectura, cuyo ganador fue Guayasamín. Según cuenta el arquitecto, “asistimos a una reunión en Guyana, donde presentamos el proyecto a los 12 presidentes y cancilleres que conforman el organismo”. En esa reunión también se mostró una propuesta de un equipo de Brasil, sin embargo, el diseño ganador fue el del ecuatoriano.

La construcción de esta obra inició el 5 de diciembre de 2012. El componente nacional fue fundamental para la edificación de la sede de la Unasur. De hecho, el 82% de los materiales utilizados en la estructura son ecuatorianos. “Se usaron piedras de las canteras del lugar para las áreas exteriores. La mano de obra también fue local, por lo que se dio dinamismo a la economía de San Antonio de Pichincha”, afirma Guaysamín.

Otro material novedoso fue el aluminio compuesto, el cual recubre al edificio. Este material repele el polvo –un factor fundamental al tomar en cuenta la aridez del lugar–, elimina las partículas de dióxido de carbono y tiene un coeficiente lumínico de reflejancia mínimo. Los vidrios y sus láminas de control solar son de alto desempeño, así que disminuyen el consumo de energía, especialmente, en los sistemas mecánicos de la estructura.

La Unasur tiene cinco plantas altas para el acceso principal más la biblioteca. Guayasamín resolvió los niveles operativos, ejecutivos y de directorio con dos plantas flexibles en el subsuelo. Allí también están la unidad de convenciones, sala de presidentes, auditorios y otros complementos y salas.

El arquitecto dice que todas las plantas se conectan al vestíbulo principal, lo que genera espacios dinámicos con perspectivas en diferentes escalas. De hecho, el vestíbulo incorpora amplias áreas verdes que se apropian de dobles y triples alturas. Para Guayasamín, la propuesta "ha sido concebida como un entorno continuo, sin barreras y abierta al espacio público, lo que transfiere dinamismo tridimensional al complejo. El proyecto se retranquea generando una plaza de acceso como gesto de respeto y aporte al entorno”.

Otra cualidad de la edificación es que tiene una tipología horizontal, que no supera en altura al monumento a la Mitad del Mundo. Muchos espacios se resolvieron bajo tierra, lo que minimizó el impacto de un volumen con un alto requerimiento de áreas. La Federación de Arquitectos y Diseñadores de Asia Pacífico premió al edificio con el galardón I AI Best Design Award, dentro del marco de la Bienal de Diseño de Asia Pacífico. La propuesta de Guayasamín fue escogida de entre más de 820 proyectos de 20 países. Este reconocimiento se otorga al mejor proyecto arquitectónico a escala mundial y es uno de los premios arquitectónicos más importantes que ha recibido una construcción ecuatoriana.

En el aire
Las estructuras que resaltan del edificio son los volados. Uno de ellos es el más largo de América Latina, con 56 metros de longitud. ¿Cómo se logra que una estructura, con este peso, literalmente ‘flote’ en el aire? Guayasamín explica que está planteado con un sólido núcleo de hormigón armado, al que se anclan dos grandes cerchas metálicas a manera de vigas habitables. “Los dos volados se separan de la estructura a través de amortiguadores sísmicos, diseñados específicamente para este edificio y utilizados por primera vez en Ecuador”. El volado principal alberga la Secretaría General del organismo.

La Unasur es el orgullo de Guayasamín; además del premio I AI Best Design Award, el proyecto fue finalista de dos concursos internacionales más, uno en Nueva York y otro en Londres.
 

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