Tianjin CTF Finance Centre

La arquitectura contemporánea sumó un nuevo referente extraordinario desde el año pasado, con la edificación del Tianjin CTF Finance Centre, en la ciudad china del mismo nombre. Esta torre de 530 metros de altura, compuesta de 96 pisos, destinados para un uso que varía entre oficinas, 300 departamentos de servicio y un hotel de cinco estrellas con 350 habitaciones, es ahora el edificio más alto del norte de China y el séptimo del mundo.

La forma de este rascacielos es su cualidad más llamativa, a primera vista. Sin embargo, su estructura, en la que predominan el vidrio y el aluminio, no tarda en impactar, porque la distribución y diseño de esos materiales le confieren a su fachada una textura particular con el que esta infraestructura marca la diferencia en China y en el mundo.

Según la descripción de Skidmore, Owings & Merrill LLP (SOM), compañía establecida en Chicago, EE.UU, y ejecutora del proyecto, “la piel de vidrio suavemente curvada, oculta ocho columnas inclinadas que se encuentran detrás de las curvas principales de la elevación y aumentan la rigidez de la estructura en respuesta a las preocupaciones sísmicas. Ubicados estratégicamente, los conductos de ventilación de varios pisos combinados con la forma aerodinámica de la torre reducen el desprendimiento de vórtices, lo que a su vez minimiza drásticamente las fuerzas del viento”. 

Estas características del Tianjin CTF Finance Centre suponen un concepto que integra arquitectura e ingeniería para producir una forma óptima desde el punto de vista estructural y del recinto del edificio, complementada con el diseño de espacios interiores muy eficientes y deseables.

Una obra con sentido sostenible

El uso del vidrio como material principal de esta torre, no solo tuvo motivaciones estéticas. La instalación de unidades de doble acristalamiento de vidrio de alto rendimiento, con un panel aislado entre cada vidrio, hace posible que se reduzcan costos y consumo de energía para calefacción y aire acondicionado. Además, la entrada de luz natural favorece la transparencia y claridad de los espacios interiores y permite una conexión más directa y permanente con el exterior.

El vidrio de fachada para esta infraestructura fue producido por CSG Holding, empresa con sede en China, que tiene experiencia en la producción de vidrio que facilita el ahorro de energía. La tecnología y herramientas que manejan les permite desarrollar vidrios de alta calidad óptica, planitud y mínima onda de rodillo. 

“A medida que las tecnologías de vidrio continúen avanzando y desarrollándose más, veremos un mayor uso de aislamiento al vacío, triple acristalamiento o incluso nuevas ideas sobre el acristalamiento curvo para ayudar a que el vidrio se optimice más estructuralmente. Además, los vidrios delgados podrían usarse más en ensambles de múltiples capas “, comentó Brian Lee.

El objetivo primordial de SOM al momento de diseñar el Tianjin CTF Finance Centre, fue consolidar una obra que cumpla con los estándares para lograr la certificación LEED Gold, basados en estrategias que den al edificio alto rendimiento en ahorro de energía, luz natural optimizada y paisajismo verde. Cabe recalcar que el certificado LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), otorgado por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos, atribuye la cualidad de Líder en Eficiencia Energética y Diseño sostenible a diferentes tipos de construcciones que cumplen estándares como ubicación que no genere impacto ambiental significativo, uso racional de agua, implementación de materiales sostenibles, calidad del ambiente interior e innovación de diseño.  

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