Sky Costanera: Santiago desde el mirador más alto de Sudamérica

 

Se hizo esperar, pero finalmente el Sky Costanera, el mirador más alto de toda Sudamérica, abrió sus puertas. Sus casi 300 metros ofrecen una impresionante vista de 360º sobre Santiago. De esta manera, el Costanera Center deja de ser un 'mall' más, y pasa a ser un punto de interés turístico de nivel mundial.

 

La experiencia empieza en la planta uno del 'mall', donde se pueden comprar los boletos por precios que oscilan entre los USD 3.000 y los USD 12.000. Pronto ofrecerán venta 'online', un servicio que por ahora no está disponible. De todos modos, la nueva cima de Santiago tiene una capacidad para 350 personas simultáneamente, por lo que difícilmente alguien se quedará fuera. El mirador estará abierto todos los días del año desde las 10:00 a las 22:00.

 

 

Tras pasar por el control de seguridad, muy parecido al de cualquier aeropuerto, el visitante estará listo para subirse al ascensor (singular, pero con una velocidad impresionante). En pocos segundos se llega al piso 61, y solo la diferencia de presión en los oídos dará una pista de la altura que está ganando rápidamente. Al salir al mirador se tiene 1.200 m2 de grandes ventanales… ¡Y todo Santiago a tus pies! Y cuando es todo, es todo, ya que se puede dar la vuelta íntegra al edificio y embelesar con la vista de la capital más espectacular.

 

Con una visibilidad del 100% se alcanza a ver hasta 50 kilómetros a la redonda . Se recomienda elegir un día después de lluvia intensa, para tener la vista más despejada posible, antes de que el smog enturbie demasiado el panorama.

 

Pero aún hay más. El mirador tiene otro piso. La cúspide del rascacielos es el 62 y, como ya intuía la mayoría de santiaguinos por la forma del edificio, lo más alto está descubierto. Es también una oportunidad de contemplar el fin de la enorme estructura de cristal que recubre íntegramente el Costanera Center, además de respirar aire más puro y fresco.

 

 

 

Tomarse un tiempo para contemplar el bullicio de la ciudad que, de repente, parece algo lejano y ajeno.Por último, un consejo: para tener una doble experiencia, se aconseja ir al atardecer. Se podrá contemplar la puesta de sol y ver cómo la ciudad se va iluminando progresivamente, hasta convertirse en un mar de luces. Inolvidable. 

 

Fuente: www.denomades.com

No Comments

Post A Comment