Silverio Durán: “La ley debe beneficiar a todos”.

  Silverio Durán, Presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción, presenta en esta entrevista su  perspectiva sobre la actual situación del sector de la construcción en el país. Sus preocupaciones radican en la poca confiabilidad que genera el Estado a los inversionistas extranjeros y nacionales, pero se apoya en que el triunfo de la Consulta Popular mejore las condiciones del sector y reactive el mercado.

¿Qué representa la construcción en el país?

La construcción ha sido un motor, un dinamizador de la economía. Sin embargo, el sector se encuentra deprimido y esta situación se viene arrastrando desde el último trimestre del 2014. Si nosotros nos regimos al PIB nacional, este sector ha estado siempre ubicado sobre el 10% de la participación y hoy estamos en 8.23%, una fuerte baja que se ha dado por muchas razones. La primera, y donde comenzó el debacle, fue cuando decayó la inversión en obra pública. Segundo, también afectó la crisis nacional que estamos atravesando. Por último, el mismo hecho de no tener leyes que permitan a los inversionistas traer sus capitales con seguridad jurídica es otro factor fundamental que repercute en el desarrollo del mercado.

¿Cree que la derogación de la denominada Ley de Plusvalía mejorará el panorama en el sector de la construcción?

La Ley de Plusvalía estaba dirigida a impedir que se desarrolle una actividad en un terreno. Cuando un constructor compraba un espacio, construía sobre ese lugar y lo vendía, lógicamente ya no costaba los mismo, pues el constructor ya implementó obras de infraestructura como energía eléctrica, agua potable, alcantarillado, apertura de calles, entonces ya no tiene el mismo valor, pues por todo ello, también se está pagando impuesto al Municipio y al Estado.

Lo que decía la Ley de Plusvalía es que si un constructor realizaba una actividad en el terreno mencionado, ya era un especulador porque cambiaba el precio del mismo y nada más alejado de la realidad. Es lógico que existirán personas que podrían especular y si quisieran hacerlo, necesitarían de un cómplice, que es el comprador (porque si no hay quien compre, no vende). Por lo tanto, no hacía falta una ley para controlar la especulación en el país pues dentro del gremio siempre nos hemos manejado con la ley de oferta y demanda.

¿Qué alternativas encuentra a la denominada Ley de Plusvalía para evitar la especulación del precio del suelo?

Aplicar otras leyes existentes. En la Ley de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo (LOOTUSG), hay sanciones para quienes especulen. En el Código Orgánico de Organización Territorial (COOTAD), también se indican los procesos por los cuales tienen que cambiar el valor de los predios. Actualmente existen leyes que especifican todo lo que se puede hacer para controlar.

¿Piensa usted que la derogación de la denominada Ley de Plusvalía puede cambiar el panorama de la construcción de forma positiva?

Claro, puede cambiar eso y más. La Ley de Incentivos – que promueve el Gobierno a través del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda – es un excelente proyecto y nosotros hemos sido invitados para participar en estas mesas de diálogo. Estos diálogos darán valor al debate pues nosotros somos los conocedores y a su vez, los afectados directos. Las leyes deben beneficiar a todos.

¿En qué consiste el aporte técnico que la CAMICON va a brindar al proyecto del gobierno “Casa para Todos”?

Aportaremos brindado asesoría en cuanto al tema ‘Tipología de la estructura’, un método constructivo que beneficia a las personas y al mismo Gobierno porque incentiva el uso de materiales disponibles locales, dinamizando la economía y aprovechando y optimizando los recursos propios. En Quito, por ejemplo, tenemos muchas minas de material pétreo, entonces la idea es utilizar esos recursos y construir viviendas de hormigón. La Cámara de la Industria de la Construcción cuenta con un estudio de 10 tipologías constructivas que se pueden aprovechar de acuerdo a los requerimientos de cada sector.

¿Qué desafíos enfrenta el 2018 para este sector?

Se debe tomar en cuenta lo que siempre hemos propuesto al gobierno: crear alianzas entre el sector público y el privado. Estas alianzas son importantes tanto para el sector inmobiliario como para las constructoras de obras de infraestructura. Actualmente existe la intención por parte del Gobierno de vincular a ambos sectores dinamizando así la economía mediante recursos financieros que inyecte el sector privado para financiar distintas obras. Así se impulsará el desarrollo de nuestra actividad: generando empleos, impuestos, etc.

¿Cómo es la dinámica del mercado en el sector de la construcción actualmente?

La construcción sigue en crisis, sobre todo en el sector inmobiliario y de obras de infraestructura donde la inversión es casi nula. Estas alianzas estratégicas que el Gobierno está impulsando con el proyecto de viviendas “Casa para Todos”, es un paso importante siempre y cuando se cumpla con lo propuesto. Menciono esto porque todavía existe desconfianza. Hace dos años aproximadamente, en nuestras instalaciones, se firmaron 5 contratos – bajo la modalidad de alianzas público – privadas, entre el MIDUVI y constructores socios nuestros y hasta la fecha no han podido despegar.

El temor está en lo que vaya a pasar con esta nueva propuesta, peor aún cuando se ha manifestado que se regalará parte de las viviendas. Respetamos esta decisión pero no la consideramos conveniente. Cuando una persona vende un bien, lógicamente recupera su inversión, pero en este caso, cuando el Gobierno regala una vivienda, el mismo Gobierno deberá asumir este costo. Yo espero que todos estos acuerdos se lleven a cabo de la mejor manera para alimentar confianzas y se culminen todos los proyectos que benefician a la comunidad en su conjunto.

¿Cómo cree que se puede incentivar la inversión extranjera en el ámbito de la construcción?

Se estima que en el exterior hay alrededor de 36 mil millones de dólares de ecuatorianos, capitales que con la seguridad jurídica necesaria se podrían repatriar. Las leyes tienen que estar apalancadas hacia el sector construcción pues eso determinará la forma correcta de hacer las cosas. Si hay confianza y si se demuestra con hechos que la construcción avanza por buen camino, las puertas se van a abrir hacia la inversión en el país.

¿Qué proyectos tiene la Cámara de la Industria de la Construcción (CAMICON) EN 2018?

Nuestro principal objetivo es dar apoyo y ayuda a los socios. La gran mayoría de ellos son contratistas del Estado, amparados por una Ley de Contratación Pública que debe ser reformada. Asimismo, estamos creando una bolsa de empleo con una base de datos para que se incluyan a los diversos actores que participan en el sector de la construcción. A nivel externo, también estamos brindando apoyo técnico al Municipio para crear una ordenanza que permita hacer una evaluación estructural de las viviendas o construcciones en general, realizadas informalmente y también una valoración del terreno en el que están edificadas.

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