#QuitoSolidario, la ciudad muestra su mejor cara

 

Si algo bueno ha dejado el terremoto que sacudió el país el 16 de abril es la solidaridad y unión que, día a día, demuestran los ecuatorianos. Los quiteños y el Municipio de Quito, en especial, pusieron en evidencia la rapidez con la que se pueden organizar centros de acopio, donaciones y transporte hacia las zonas damnificadas.

 

Solo el 20 de abril, 152 camiones llegaron a Esmeraldas y Manabí con ropa, víveres, colchones, pañales y medicinas entregados por los quiteños. Ese mismo día, cinco aviones cargados de ayuda, con voluntarios y equipo de rescate salieron de Tababela para apoyar a los damnificados del terremoto.

 

 

El hecho de que Quito haya resultado prácticamente ‘ileso’ del sismo dio la oportunidad para que el Municipio trabaje con toda su capacidad para asistir a los poblados afectados. En la noche del día del terremoto, el Cabildo quiteño ya había hecho una evaluación integral de la ciudad y en la madrugada estaban activos los puntos de donación en diferentes partes de la urbe.

 

La ciudadanía quiteña tampoco esperó para demostrar su apoyo. A través de las redes sociales se informó lo que se debía donar y en donde hacerlo. Los internautas se organizaron en caravanas particulares para acudir con víveres y ropa; incluso, hubo la posibilidad de contactarlos y pasaban por los domicilios retirando los donativos. Restaurantes, discotecas y locales comerciales se convirtieron en bodegas de almacenamiento.

 

 

Empresas privadas domiciliadas en Quito no se quedaron atrás. Además de sus donaciones, ayudaron con voluntarios, paramédicos, enfermeras y rescatistas.

 

Las autoridades locales, lideradas por Mauricio Rodas, estuvieron a la altura. Esto se evidenció a través de la organización rápida con el voluntariado, los centros de acopio y el envío de la ayuda.

 

 

“Gracias a esta maravillosa muestra de generosidad de los quiteños. Hasta ahora se ha enviado -desde Quito- aproximadamente 500 toneladas de ayuda humanitaria a las zonas afectadas”, aseguró el alcalde. María Fernanda Pacheco, presidenta del Patronato San José, también estuvo involucrada en esta iniciativa. La esposa del alcalde solicitó a la ciudadanía ayuda desde el sábado en la noche.

 

El espíritu solidario de los quiteños, sumado a la rápida organización de la Alcaldía de Quito, ha contribuido -en parte- a mitigar los estragos del terremoto. La ‘Carita de Dios’ mostró su mejor cara, la de una ciudad capaz de colaborar en uno de los momentos más difíciles que hemos enfrentado como país.

 

 

No Comments

Post A Comment