¿Por qué seguimos construyendo salas de espera?

Casi todo el mundo odia las salas de espera y ahora, además de ser uno de los lugares más tristes del mundo, se han convertido en un foco de contagio.

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Sin embargo, las salas de emergencia, los centros de atención de urgencias, los consultorios médicos, los DMV, las oficinas gubernamentales, las universidades… continúan gastando dinero y desperdiciando valiosos bienes raíces en la construcción de estos temidos espacios.

Hoy, la tecnología puede virtualizar las salas de espera con plataformas móviles de gestión de espera, que permitan a las personas unirse a una línea virtual desde su teléfono, obtener un pronóstico de espera o recibir una notificación a medida que se acerca su turno.

¿Por qué se siguen construyendo salas de espera? 

La pandemia mundial y nuestra nueva comprensión de la interacción cara a cara no significa que hayamos eliminado la necesidad de esperar. Cortesía de la tecnología digital, hemos llegado a la era de la espera curada. La capacidad de las ciudades para proporcionar más espacios públicos será un factor importante para determinar cómo manejamos la interacción a corto plazo.

Los costos de construcción para muchos tipos de edificios son extremadamente altos. Redirigir el costo de las salas de espera a los espacios interiores y exteriores -con la capacidad de proporcionar áreas de descanso y experiencias de microventa- sería beneficioso para los usuarios y los administradores. El vestíbulo puede ser un espacio virtual, pero la ubicación conjunta de restaurantes, farmacias y tiendas minoristas, con instalaciones de atención, es una forma de recuperar el tiempo y el espacio dedicados a la espera.

Estos sistemas móviles deben integrarse en el espíritu operativo y el diseño de espacios en todas las escalas. La pandemia nos ha empujado a pensar cómo el entorno virtual puede y no puede funcionar. Se debe proporcionar una relación equilibrada y brindar incentivos económicos tanto a los desarrolladores como a los consumidores, para garantizar la inclusión y el éxito de estos espacios híbridos.

Texto original tomado de Plataforma Arquitectura.  

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