Piden control a la calidad de materiales de construcción

 

Según bloqueros y miembros del Colegio de Ingenieros Civiles, no existe alguien que regule la calidad de materiales para la construcción.

 

Leonardo Arteaga, de la bloquera Leo, ubicada en la vía Crucita, explicó el proceso y los elementos que se utilizan para fabricar los bloques. “Ubicamos cuatro carretillas de chasqui (material pétreo liviano), una de arena y por cada carretilla de chasqui colocamos un tacho de cemento. Luego en un molde ubicamos la mezcla y compactamos para darle forma. Finalmente, se colocan en el sol para que se sequen y se solidifiquen”, explica Arteaga.

 

Según el bloquero, no existe alguien que controle la calidad de los materiales; sin embargo, ellos siguen su propio proceso de calidad. “Golpeamos los bloques para medir su resistencia; obviamente no nos conviene fabricar materiales de mala calidad. Aquellos que no tienen la resistencia son disueltos y vueltos a mezclar para otra vez fabricarlos”, añade.

 

Arteaga cuenta que el millar de bloques de siete centímetros y con huecos cuesta USD 300 y el millar de la misma medida, pero con una estructura maciza cuesta USD 350.

 

Santiago Vera, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Manabí, asegura que el control de calidad lo hacen los mismos bloqueros y que los profesionales saben cuales tienen una resistencia que pueda soportar un golpe o un movimiento.

 

“Existen elementos para hacer pruebas de resistencia como prensas hidráulicas; eso puede ser comprobado, pero no existe una regulación de los municipios o de la Normas Ecuatorianas de la Construcción porque no son elementos estructurales”, indicó Vera.

 

Según el presidente de los Ingenieros Civiles, las paredes exteriores no deben ser muy finas y tener espesores mayores a 15 centímetros para que puedan soportar los movimientos producidos por un sismo.“Estos materiales tienen que cumplir resistencias que superen los 50 kilogramos por centímetro cuadrado en cada bloque. Lo mismo pasa con los ladrillos”, cuenta Vera.

 

En el caso de los ladrillos, el experto comenta que es igual, no existe algún organismo para el control de la calidad.

 

Vera también afirma que algunas estructuras colapsaron debido a la oxidación del hierro.“Cuando el hierro recibe oxígeno, se oxida y contagia a todo este material dentro de las columnas, por lo que quedan más susceptibles ante un movimiento sísmico”, señaló. Explicó que esto se da en casas en las se deja el hierro de las columnas sobresalido con la intención de construir una segunda planta.

 

Según el informe número 59 de la Secretaría de Gestión y Riesgos, en Portoviejo, de 2.240 estructuras revisadas 279 edificaciones fueron calificadas con el color rojo, que indica inseguridad y prohíbe el ingreso a la estructura. Otras 739 viviendas fueron certificadas con el color amarillo, que implica restricción al ingreso y 1.222 fueron catalogadas con el color verde, que implica que no hay riesgos y que se permite la ocupación del bien.

 

De acuerdo con lo que señala el informe, más de 15.000 estructuras fueron revisadas en la provincia por el Ministerio de Desarrollo Urbano y la Vivienda (Miduvi).

 

Fuente: El Diario

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