Desastre natural por sismo

Niveles de desempeño sísmico en edificaciones modernas

Desastre natural por sismo

Los códigos de diseño estructural actuales tienen como objetivo prevenir el colapso de las edificaciones y salvaguardar la vida de las personas que en ellas habitan, mas no, el de limitar el daño que ocurra al darse un sismo de consideración. Aunque a primera vista suene más lógico el hecho de diseñar estructuras que no sean susceptibles a daños durante sismos de gran magnitud, en la práctica, hasta recientemente, esto era inviable por varios aspectos. En primer lugar, el tamaño de los elementos estructurales (vigas, columnas y muros) tendrían dimensiones que harían del edificio una estructura disfuncional desde el punto de vista arquitectónico. Por otra parte, el costo asociado con la construcción de estructuras de estas características haría que la mayoría de proyectos sean económicamente inviables.

Por estos motivos, la filosofía de diseño adoptada en los códigos de construcción a escala mundial, desde hace varias décadas, se basa en asegurar la integridad estructural de los edificios y aceptar que puedan existir daños en fachadas, divisiones internas, instalaciones y en todos aquellos componentes que no forman parte del sistema estructural. En múltiples casos, este diseño, conocido como ‘prevención de colapso y seguridad de vida’, ha resultado en el derrocamiento de edificios afectados por sismos, dado que en ocasiones no es factible repararlos.

Un claro ejemplo, fue lo ocurrido tras el terremoto de 2016 en Bahía de Caráquez, Manabí. Allí la mayoría de edificios de mediana altura (entre 5 y 10 pisos), fueron severamente afectados. Aunque, no colapsaron, el nivel de daño obligó a demolerlos o abandonarlos. Pocos han sido reparados y reabiertos.

Puede decirse que los edificios de Bahía de Caráquez cumplieron con el objetivo de desempeño con el que fueron diseñados, que es el de prevenir su colapso. Sin embargo, la perdida de funcionalidad y la imposibilidad de ocuparlos han impactado a la ciudad. Hasta la actualidad, la urbe no recupera la alta afluencia de turismo, que la caracterizaba, ni sus actividades económicas regulares. Alrededor del mundo existen otros ejemplos: Christchurch en Nueva Zelanda, Ciudad de México, entre otras, son ciudades en las que el principio de prevención de colapso ha probado ser insuficiente, dadas las afectaciones socioeconómicas que implica tener edificios desocupados temporal o permanentemente.

Dado el contexto, son cada vez más los cuestionamientos al diseño y forma de construir, según los códigos actuales. En varios casos, la filosofía de prevención de colapso y fatalidades adoptada en códigos convencionales está reemplazándose por niveles de desempeño que requieren un mejor performance de la estructura. En ese sentido, edificaciones que requieren permanecer funcionales después de un terremoto están diseñándose con mejor desempeño sísmico, específicamente, para ‘ocupación inmediata’ o para permanecer ‘completamente operacionales’.

En el caso del nivel de desempeño de ocupación inmediata, se entiende que el contenido del edificio podría afectarse por los movimientos telúricos. Asimismo, servicios de energía eléctrica y agua pueden verse discontinuados por la misma razón. Sin embargo, un edificio diseñado para ocupación inmediata no necesita ser desalojado, pues su estructura estará, esencialmente, intacta. Es más, estas edificaciones servirían para reubicar a los habitantes de inmuebles cuya integridad estructural ha sido afectada, es decir, residentes de edificios diseñados para prevención de colapso.

El mejor nivel de desempeño es en el que después de un sismo, los daños en el edificio son mínimos, sus contenidos no tienen afectaciones y los servicios básicos están disponibles. Este nivel de desempeño, conocido como ‘completamente operacional’ es utilizado para diseñar edificaciones llamadas a permanecer al 100 % de su capacidad operativa después de un movimiento de magnitud como, por ejemplo, un hospital.

Los edificios hechos bajo diseños actuales previenen el colapso y salvaguardan vidas. Niveles de desempeño más elaborados como el de ocupación inmediata y completamente operacional, requieren satisfacer criterios más exigentes, que se logran con la implementación de sistemas de disipación o aislamiento sísmico. Aunque, esto representa un incremento en los costos, la experiencia muestra que el mismo no es exagerado y que, incluso, los propietarios de edificios diseñados para permanecer funcionales, están dispuestos a cubrirlos, dadas las ventajas que esto significa.

Información sobre resistencia sísmica/ Fuente: ADSTREN CÍA. LTDA.

Fuente: Telmo Andrés Sánchez, PH.D., gerente general ASDTREN CÍA. LTDA.

No Comments

Post A Comment