Mosaicos Chorlaví: el arte de vestir ambientes

En la antigüedad, las edificaciones se decoraban con los tradicionales mosaicos, piezas coloridas (teselas) elaboradas con los más diversos materiales como madera, piedra, vidrio, mármol o cerámica que, al juntarse, dan vida a un dibujo, una imagen o un diseño elegante y de gran valor artístico.

Si bien su origen data desde tiempos remotos, se conoce que los primeros mosaicos se encontraron en Creta, durante la Edad de Bronce. Otras obras se hallaron en yacimientos arqueológicos en Mesopotamia (siglo IV al II adC.), Grecia (siglo III adC.) y Mesoamérica. Sin embargo, su gran desarrollo, difusión y esplendor, no llegó sino hasta el siglo XIX, para embellecer un sinnúmero de palacios, casas y recintos públicos en Francia, Italia, la Península Ibérica y en antiguas colonias europeas del norte de África y Latinoamérica.

La fábrica elabora mosaicos con diseños árabes, españoles, turcos, entre otros.

Durante las primeras décadas del siglo XX, los mosaicos reaparecieron como una propuesta vanguardista en los grandes palacios rusos, en las mansiones francesas de la Costa Azúl y en la Barcelona de Gaudí.

Luego se extendió como un revestimiento creativo y duradero en toda Europa y las zonas de influencia españolas, francesas y portuguesas. En los años 50 el mosaico perdió importancia en Europa frente a los suelos esmaltados industriales como las cerámicas, fenómeno que también sucedió en Ecuador.

La fábrica elabora mosaicos para pisos, paredes, macetas y mesas.

En nuestro país, estas baldosas decorativas estuvieron muy vigentes en casas y diversos establecimientos comerciales de hasta mediados del siglo XX que habían sido olvidados. Sin embargo, Mosaicos Chorlaví, empresa ecuatoriana, ubicada en el sector de Puembo, los fabrica desde hace un año con el objetivo de recuperar del olvido la producción tradicional del mosaico, que suponemos, llegó a esta tierra a través de la colonización española.

La mezcla del mosaicos se prepara con piedra de cantera y cemento.

Para Andrea Tobar y Mauricio Holguín, artífices de este emprendimiento y fanáticos de estas piezas decorativas, la aventura comenzó durante la rehabilitación de la Hacienda Hostería Chorlaví. Andrea se contactó con el propietario de la fábrica quien anteriormente les habría fabricado estos mosaicos personalizados. El dueño les comentó que la fábrica había cerrado y estaba en venta. Fue así como la adquirieron y cambiaron su nombre a Mosaicos Chorlaví, en honor a la tradicional Hacienda Chorlaví, ubicada en la provincia de Ibarra y propiedad de la familia Tobar.

Las piezas se colorean con pigmentos minerales y colores inorgánicos.

Mauricio Holguín indica que la técnica usada es hidráulica y las piezas son elaboradas en base a cemento y coloreadas con pigmentos minerales, bajo una formulación específica; lo que mantiene el tono por largo tiempo. El secado es al aire libre; no se utiliza horno. Su compleja elaboración es un proceso 100% artesanal y ese es, precisamente, el valor agregado de cada pieza pues cada una es única, una verdadera obra de arte.

Las trepas o moldes se rellenan con pigmentos manualmente.

Al revelar la técnica en el proceso, Holguín enfatiza la importancia de trabajar con insumos locales y mano de obra nacional:

“Todos nuestros productos, con excepción de la pintura, son cien por ciento nacionales. Al ser un proceso netamente artesanal, trabajamos con personal local a quienes capacitamos para que aprendan este oficio. Hoy podemos personalizar todos nuestros mosaicos y el cliente podrá elegir más de 25 diseños distintos”.

Cada pieza se elabora en prensa hidraúlica.

Así, estas láminas son capaces de crear ambientes modernos, minimalistas, clásicos, contemporáneos, eclécticos. Las baldosas (20 x 20 cm) tienen 1,5 cm de espesor y cada una pesa 1,5 kilos. La instalación es la misma que se hace con cualquier cerámica. El brillo del piso lo da el propio uso, aunque también se puede utilizar máquinas pulidoras, cera o sellador (brillante o mate). El costo varía según la complejidad del diseño y el número de colores. Los precios van desde USD 35 a 90 el metro cuadrado.

Las baldosas pasan por un proceso de fraguado (1 día en agua).

Hermoso y colorido, el arte del mosaico es llamativo y vibrante, ideal para adaptarlo a cualquier superficie plana como paredes, pisos y techos. De la mano de Mosaicos Chorlaví, estas piezas renacen y cobran nueva vida en una propuesta vigente y una alternativa exquisita para refrescar los distintos espacios.

El proceso de secado al aire libre, no utiliza horno.

Gracias a la popularidad de sus diseños, sus propietarios se han visto motivados a innovar las trepas tradicionales y conseguir nuevos moldes para satisfacer las exigencias de todos sus clientes.

Aquí, diseños decorativos clásicos sufren una sutil transformación para adquirir un tono contemporáneo. “Actualmente estamos en la capacidad de personalizar el diseño y hoy en día nuestros mosaicos visten distintas casas, restaurantes y hoteles”.

En el 2018, la tendencia del mosaico vintage está más vigente que nunca, demostrando, sin duda, que su belleza atemporal es eterna.

Fuente: Mundo Constructor

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