Impermeabilización de una azotea/ Fotografía: Shutterstock

Materiales imprescindibles para la impermeabilización

La impermeabilización de las superficies de una edificación ayuda a prolongar la vida útil de toda construcción, debido a que contrarresta el paso de agua y evita la humedad que se forma en techos y paredes. La mejor época para realizar este tipo de trabajo es el verano, dado que el ambiente permite que los materiales se sequen y se adhieran a las superficies con más facilidad.

Varios son los factores que determinan una adecuada impermeabilización, tales como la selección y la calidad de materiales, así como la técnica aplicada. Además, se recomienda que el espacio a intervenir debe estar seco, libre de polvo y sin grietas. Sin embargo, para aplicar un impermeabilizante resulta indispensable contar con los siguientes materiales:

  • Sellador de fisuras y grietas: material que dependiendo sus componentes posee gran adherencia a todo tipo de materiales, su aplicación permite sellar juntas con o sin movimientos moderados, así como grietas y fisuras.
  • Resanador: Material encargado de reparar oquedades o desprendimientos de las superficies, teniendo un mayor efecto sobre las superficies de concreto o los aplanados de cemento- arena.
  • Tela de refuerzo: las telas de refuerzo son utilizadas en impermeabilizaciones en frío y se encargan de dar un refuerzo multidireccional complementario a los sistemas de impermeabilización aplicados, en su mayoría sistemas acrílicos o asfálticos. Este material destaca por su alta resistencia, así como por su flexibilidad que favorece su adaptación a cualquier superficie.
  • Cepillo de Ixtle: herramienta cuyas cerdas evitan que el impermeabilizante se adhiera al cepillo, factor que facilita una aplicación uniforme en la zona tratada.
  • Impermeabilizante acrílico: También llamado impermeabilizante polimérico o elastomérico es frecuentemente utilizado para azoteas o habitaciones. La aplicación de este material es sencilla, rápida y posee una gran adhesión al concreto que permite corregir ligeros encharcamientos o filtraciones. Una de las ventajas de este material es que su aplicación se puede realizar en cualquier temporada, es flexible al frío y no se agrieta con el calor.
  • Llana: herramienta manual para acabado de superficies que permite aplicar, distribuir y alisar de manera uniforme los materiales apicados.
  • Láminas de EPDM: compuesto de caucho etileno- propileno- dieno y monómero que destaca por su resistencia y durabilidad frente a todo tipo de clima, factor que torna prescindible la aplicación de materiales de cobertura o protección adicionales. Este material es altamente flexible y además es reciclable, presentando un bajo impacto ambiental. 

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