Llegó el desafío de reubicar la captación de agua de Coca Codo Sinclair

La erosión regresiva en los márgenes del río Coca está cada vez más cerca de infraestructura clave, como la mayor central hidroeléctrica del país.

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La reubicación de las obras de captación de agua de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, en el límite entre las provincias de Napo y Sucumbíos, es un desafío financiero, geológico y topográfico ineludible. La holding estatal Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), dueña de Coca Codo Sinclair, anunció que ha iniciado los estudios y los diseños para la reubicación de las obras de captación de agua para la hidroeléctrica.

Esto debido al riesgo que corren por un fenómeno geológico conocido como erosión regresiva que, literalmente, se está comiendo los márgenes del río Coca.

Coca Codo Sinclair es la central hidroeléctrica más grande del país con una potencia instalada de 1.500 megavatios. Su construcción y obras complementarias en el sitio le costaron a Ecuador USD 2.245 millones. Celec informó que los estudios y los diseños son parte de una estrategia para enfrentar el proceso de erosión, que tiene tres etapas:

  1. La construcción de diques para disminuir la velocidad del río Coca.
  2. Construcción de obras a un kilómetro aguas abajo de las obras de captación. Para ello se están concluyendo los diseños definitivos para la inyección a presión de pilotes.
  3. Si el proceso erosivo continúa, las obras antes señaladas permitirán ejecutar la tercera instancia: la reubicación de la infraestructura de captación de agua.

Emilio Cobo, coordinador del Programa de Agua de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza para América del Sur, advierte que reubicar las obras de captación no es una tarea sencilla. “Se necesitaría construir dos captaciones separadas, una en el río Salado y otra en el río Quijos (o Coca). Esto siempre que las condiciones geológicas y topográficas lo permitan” explica Cobo.

Las obras de captación recogen el agua del río Coca y la llevan a través de un túnel a la Casa de Máquinas para la generación eléctrica. Cobo dice que el fenómeno natural podría comprometer la entrada del túnel de conducción ubicado en la actual captación de agua, elevando el costo de las nuevas obras. “El túnel de conducción, de 24,83 kilómetros, es una de las partes más costosas del proyecto. Difícilmente puede ser reconstruido si es afectado por la erosión, de ahí la importancia de proteger esta infraestructura”.

El experto y consultor en electricidad, Francisco Jiménez, asegura que el Gobierno no solo debería interesarse por las obras de captación de agua, sino ordenar otros estudios para asegurarse de que toda la infraestructura que está en la zona del alto Coca está a salvo:

  1. La vía Quito-Lago Agrio (E35).
  2. La tubería del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP).
  3. El poliducto Shushufindi-Quito.
  4. La infraestructura del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE).

Texto original tomado de Primicias.

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