Las oficinas con espacios al aire libre serán la nueva tendencia

Diseñadores enfatizan en la iluminación natural, la ventilación y la conectividad con la naturaleza, como una solución para mejorar la salud y el bienestar de los empleados. ¿Esta tendencia es una respuesta para frenar el Covid en los lugares de trabajo?

Es mucho más probable que el coronavirus se transmita en el interior (el riesgo es casi 20 veces mayor) y podría ser una excusa sólida para trasladar algunos trabajos de oficina completamente al exterior. “Los beneficios de la luz y el aire fresco son bastante evidentes, y la pandemia solo refuerza eso” expresó Christopher McCartin, director de diseño y construcción de Tishman Speyer.

El concepto se ha extendido a todo tipo de climas. Por ejemplo, el estudio RIOS ha diseñado un complejo de oficinas de 152.400 metros cuadrados y cinco pisos en Atlanta. Todos los pasillos de circulación son al aire libre y cada piso tiene balcones que tienen al menos tres metros de ancho y pueden acomodar mesas de conferencias. Están ubicadas en el lado norte del edificio para dar sombra, protegidas de la lluvia por voladizos y templadas por ventiladores de techo.

También, se están remodelando terrazas y balcones descuidados en oficinas ya existentes.

De igual manera, la sala de conferencias principal -que suele ser uno de los espacios más grandes de una oficina- se está reinventando como un espacio interior-exterior. Diseñado por RossDrulisCusenbery, con sede en SF Bay Area, el nuevo Centro de Operaciones de Emergencia del Sheriff del Condado de Contra Costa en Martinez, California, tiene una sala de conferencias con capacidad para 175 personas en gradas. La pared trasera se puede abrir a un patio sombreado, a través de una puerta de vidrio, para acomodar a otras 100 personas y proporcionar un espacio flexible para las sesiones de capacitación.

➤ Ver también: Construcción, antes, durante y después del Covid-19

En otro edificio, actualmente en diseño para el Departamento de Seguridad Pública de la Universidad de Stanford, los arquitectos están ampliando una sala de conferencias con montantes de iluminación y tomas de corriente incorporadas alrededor de un patio contiguo. En lugar de depender de una pantalla de computadora portátil tenue, los grupos podrán realizar presentaciones en monitores portátiles de alto lumen.

Además de una fuente de energía y Wi-Fi, la sombra es fundamental para trabajar al aire libre.

La privacidad es otra consideración importante. A la gente no le gusta trabajar donde otros pueden mirar hacia abajo o ver sus pantallas fácilmente. La existencia de una barrera o un cambio de grado puede marcar la diferencia en los niveles de comodidad de las personas. Por último, los muebles livianos que se pueden reconfigurar fácilmente son útiles, en estos casos.

Texto original tomado de: Metropolismag

No Comments

Post A Comment