Láminas perforadas: aportan en la estética de la construcción

 

Existe un material que ha pasado del uso industrial al uso decorativo; se trata de las láminas perforadas. Este insumo, que se utilizaba como un ‘cedazo industrial’ en la selección de granos (industria alimenticia) o como material de construcción, se ha convertido en un elemento decorativo que -además- es fuerte, seguro y aporta con enormes beneficios a las construcciones.

 

David Crow, gerente comercial de Acerimallas, asegura que en la actualidad las láminas perforadas se usan en estructuras como cerramientos y pisos debido a que es un material fuerte y resistente. Además, sus perforaciones permiten observar de afuera hacia dentro y viceversa. La tendencia de usarlas en la actividad constructiva viene de Europa.

En los países del ‘Viejo Continente’ la aplicación de este material es más común de lo que se cree; sin embargo, en Ecuador, la preferencia por el plástico no ha permitido que la lámina perforada encuentre un verdadero desarrollo en el sector. Ronald Argüello, gerente comercial de Import Steel, coincide que en el país los portones son las estructuras en las que más se usa lámina perforada, aunque añade que también se encuentran en edificios nuevos como en el recubrimiento de la Asamblea Nacional, en Quito, o en algunos basureros de la vía pública.

 

Para fabricarlas, la materia prima se coloca en una troqueladora y se realizan las perforaciones. El perforado dependerá del uso que se le vaya a dar. Las láminas con huecos redondos son las más comunes. Mientras más grande sea el orificio, más decorativa se convertirá la plancha. Pueden estar hechas en hierro galvanizado, inoxidable, aluminio o latón. El precio también se define por la perforación: "mientras más pequeño sea el agujero, más cara será la lámina”, asegura Argüello.

 

Beneficios

Se pueden enumerar aspectos como seguridad, ventilación, iluminación y decoración. Por preferencias estéticas y las propiedades de este material pueden ser colocadas en fachadas. Crow asegura que juegan un papel importante en la iluminación: “se hace un cálculo que involucra algunas variables. Por ejemplo, si el área requiere un 50% de luz natural, se hace un estudio y se determina el tipo de perforación y la lámina que se necesita”, explica.

 

En cuanto al mantenimiento, dependerá del lugar en el que se instalen. Cuando la lámina es de hierro, lo ideal es que en el punto de suelda se aplique algún tratamiento o pintura que elimine los puntos de corrosión; de esta manera, se evita que el metal se dañe con los cambios climáticos.

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