Constructores reunidos/ Fuente: 123RF

La política de gestión habitacional, ¿coherente con la grave crisis económica del país?

Constructores reunidos/ Fuente: 123RF

En un escenario de casi paralización de la economía del país y sus secuelas en la generación de altos niveles de desempleo y empleo informal, el Gobierno debe instrumentar no solamente las propuestas acordadas con el FMI para mantener y crear nuevas fuentes de trabajo, sino también, formular  propuestas innovativas que  incentiven la participación de inversionistas privados para que coloquen sus recursos en los sectores generadores de empleo, donde el de la construcción inmobiliaria juega un rol preponderante por los efectos que produce a corto plazo. Esta es una visión que merece un análisis especial y los ajustes correspondientes frente a las circunstancias que atraviesa la construcción en el país, que según opinión especializada “prevé una contracción y estancamiento; es más, se considera que su desempeño tuvo una caída del 3.3% y sumó consecutivamente en su segundo trimestre de este año un accionar negativo.

Será necesario dar un giro de timón con una visión de largo alcance para lograr que la construcción inmobiliaria aporte de una manera eficiente, eficaz y sostenida”.

Estas alertas no llamarán la atención del nuevo Ministro del MIDUVI -un profesional con amplia experiencia en el desarrollo del sector- quien analizará si una de las causas que generan los indicadores señalados, es si el país, cuenta o no con una Política de Gestión Habitacional coherente con la grave crisis económica que atravesamos. Por los resultados y consecuencias observadas, será necesario dar un giro de timón con una visión de largo alcance para lograr que la construcción inmobiliaria aporte de una manera eficiente, eficaz y sostenida a la generación de empleo asalariado.  Su misión inmediata será evaluar si las estrategias operativas que se están aplicando en su Institución, que dependen únicamente de recursos públicos, pueden viabilizar exitosamente este objetivo.

Definirá además, si sus programas de atención social están potencializando en los niveles requeridos, los sectores de servicios y comerciales vinculados a la construcción, y si estos, se constituyen en un verdadero aporte a su desarrollo -sin que esta observación signifique la no atención a poblaciones pobres y de extrema pobreza- y fundamentalmente, si su Institución bajo el rol constructor y financiador de proyectos habitacionales, cuenta con los necesarios recursos técnicos financieros, con costos administrativos acordes a su producción y sin subsidios ocultos y no cuantificables para afrontar las demandas de alojamiento de las poblaciones del país.

Con los resultados obtenidos, requerirá innovar la visión estratégica del modelo de gestión habitacional, direccionando la actuación del MIDUVI hacia un rol regulador e incentivador de la participación de los actores clave del sector a efecto de lograr eficiencia y eficacia en su accionar. Su objetivo estratégico estará dirigido a incentivar a que éstos coloquen sus inversiones en la producción de proyectos inmobiliarios a efecto de no depender exclusivamente de capitales estatales para la ampliación y el desarrollo de nuevos y diversificados mercados inmobiliarios, productores de una gama diversificada de soluciones de vivienda.

Para viabilizar esta propuesta, se requerirá negociar con el BID en el nuevo préstamo que se está gestionando para la operación del Sistema de Incentivos de Vivienda (SIV), que el mismo,  no solamente opere con subsidios asistencialistas, sino también, con subsidios productivos -ampliando su gama de intervención con incentivos  diferenciados y escalonados e introduciendo un contrato de ahorro previo. Estos planteamientos estratégicos, posibilitarán procesos eficientes en sus operaciones, ampliarán las posibilidades de atención a un mayor número de beneficiarios, permitirán solventar las demandas de vivienda con principios de solidaridad y equidad y, fundamentalmente, potencializarán inversiones productivas en un sector clave de la economía.   

La estructuración de un mecanismo de ahorros previos manejado por la banca privada como requerimiento de accesibilidad al bono de la vivienda, se constituirá en una herramienta eficaz para promover y efectivizar una cultura de ahorros a largo plazo que estructurará una fuente estable y permanente de capitales para potencializar un crecimiento sostenido de recursos de inversión para canalizarlos al desarrollo del sector. Además, se constituirá en un incentivo para que el sistema financiero privado no privilegie los créditos al consumo y a la producción, que por sus tasas de interés son mayores a las de los créditos habitacionales (4% propuestos por el Gobierno para la Vivienda Pública).  

Bajo esta visión estratégica, el Gobierno logrará que la demanda potencial de viviendas se constituya en una demanda efectiva, requerimiento básico para que los inversionistas locales y extranjeros realicen grandes inversiones en el desarrollo del sector inmobiliario, cuyos efectos posibilitarán que éste en términos inmediatos se constituya en el motor de la reactivación económica y social del país.

Fuente: Arq. Roberto Carrión Game

Fotografía: 123RF

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