La impresión 3D de hormigón ya es una realidad

Hace unas semanas se anunció el lanzamiento de la primera casa flotante de República Checa, creada con impresión 3D. Una tendencia que está cambiando la perspectiva en el sector de la construcción.

El denominado proyecto PRVOK ha sido creado por el estudio de arquitectura Scoolpt y espera revolucionar la industria de este país europeo. Con un tamaño de 43 metros cuadrados, la estructura pone de manifiesto las posibilidades de la fabricación aditiva a gran escala y el futuro de la construcción.

El proceso de fabricación del proyecto PRVOK.

Para imprimir el hormigón se usa un robot industrial, una bomba y un mezclador. El ordenador lee los datos -como solía hacer un constructor tradicional- y guía la boquilla hacia el objetivo con precisión milimétrica. El material de hormigón, que se utiliza para fabricar la casa, está especialmente ajustado para la impresión 3D y tardó dos años en desarrollarse.

➤ Ver también: Diseño e impresión 3D para obras innovadoras

Además, hay aditivos en el concreto como acelerantes, fibras plásticas y plastificantes, para hacerlo más adecuado a la impresión 3D en gran formato.

 

Según uno de los integrantes del proyecto, Jiří Vele, tomará entre cinco y 10 años para que la impresión 3D de hormigón se convierta en una parte regular del proceso de construcción.

 

“No creo que se lleguen a imprimir edificios completos, pero sí veo potencial en la impresión de algunas partes, como las escaleras” explicó Jiří Vele, ingeniero y arquitecto, forma parte del equipo de Scoolpt.

La impresión 3D a gran escala tiene un enorme potencial en lugares difíciles de alcanzar, donde la vida de los constructores puede estar en peligro. En lugares como la Antártida, desiertos o incluso en el espacio (Marte), se pueden usar estos recursos locales e imprimir refugios incluso antes de que lleguen las personas.

Fotos y texto original tomados de: 3Dnatives

No Comments

Post A Comment