Firma eléctrónica: tiene la misma validez legal que agilita los trámites

Las compañías inmobiliarias se benefician con el uso de este recurso sobre todo, en la implementación de promesas de compraventa notraizadas e hipotecas.

Por: Hartmut Bock, CEO de Stupendo

El cambio es lo más natural que existe y esta vez lo promueve un segmento de código genético incapaz de vivir por sí solo: un virus. El impacto en los negocios es brutal. Los que logren ser ágiles y hayan sembrado confianza en sus colaboradores, clientes y sociedad en general podrán adecuarse a la nueva realidad. Los que no, no.

➤ Ver también: Construcción: Antes, durante y después del Covid-19

Si hay algo que se repite a lo largo de la historia de la humanidad es que las crisis nos hacen más fuertes y sabios. Las crisis son algo demasiado importante para desperdiciarse. Las crisis aceleran los cambios. Los negocios deben aprender a funcionar cuanto antes en un entorno que se prolongará durante al menos los dos siguientes años y donde la bioseguridad y el aislamiento social serán la norma, donde el transporte de cualquier bien, incluido el de los documentos, se volverá más costoso.

Una tecnología que permite operar en un entorno así es la tecnología de firma electrónica.

 

¿Qué es la firma electrónica?

Una firma electrónica es un conjunto de datos criptográficos incorporados en un documento y que permiten
validar cuatro aspectos:

  • Identidad: permite identificar a la persona detrás de la firma estampada digitalmente en el documento.
  • Integridad: asegura que el documento no ha sido alterado ni falsificado en su paso por Internet, que se encuentra íntegro.
  • Confidencialidad: solo las personas que deben conocer el contenido del documento o mensaje de datos
    tienen acceso a él.
  • No repudio: impide que una persona que haya estampado su firma rechace luego el acto.

 

Desde el punto de vista legal, una firma electrónica es el equivalente en el mundo digital a la firma manuscrita, donde una persona acepta el contenido de un mensaje electrónico a través de cualquier medio electrónico válido.

 

¿Cómo se aplica en la construcción?

Sin lugar a duda las compañías desarrolladoras inmobiliarias se benefician mucho con la utilización de firmas electrónicas. La implementación de Promesas de Compraventa notraizadas así como Compraventas e hipotecas requieren de numerosas firmas de varios actores. Esto hace que el proceso sea lento y a veces complicado en el sentido de tener que reunir a todos los actores. La ley permite la notarización de documentos a través de firmas electrónicas.

Por otro lado, en circunstancias especiales como la actual, estos temas toman mayor importancia para facilitar el trabajo a distancia. A través del sector se ha buscado el apoyo del gobierno para aplicar firmas electrónicas a estos documentos en las circunstancias actuales.

Además del sector construcción, la banca o financieras que exigen la firma de varios documentos para poder otorgar un crédito, las aseguradoras que necesitan de la firma del asegurado para poder emitir una póliza de seguros, cadenas de electrodomésticos y concesionarios de vehículos que venden a crédito, empresas de telecomunicaciones que requieren de la firma de formularios y solicitudes débito automático, y por supuesto notarías que requieren validar la identidad de los firmantes, son los mercados naturales en el ámbito privado. En el ámbito público prácticamente todas las instituciones del estado podrían beneficiarse de inmediato.

En definitiva, todas las empresas requieren tarde o temprano certificar documentos, como órdenes de compra, contratos de arriendo o solicitudes de uso de información de clientes, y por lo tanto también requerirán este tipo de soluciones.

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