Estrategias para descarbonizar la arquitectura (parte 2)

Continuamos con la segunda entrega del reportaje sobre cómo descarbonizar la arquitectura a nivel mundial. Un concepto utilizado con frecuencia, pero que no ha tenido las repercusiones necesarias para frenar el calentamiento global.

Los edificios son, actualmente, responsables del 33% del consumo mundial de energía y del 39% de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que indica que los arquitectos deben desempeñar un papel importante si queremos detener o revertir el cambio climático.

Compartimos las siguientes cinco estrategias para descarbonizar la arquitectura:

 

Los elementos interiores son potenciales emisores de carbono

Un error común de los diseñadores -en las primeras etapas de planificación– es tener en cuenta el núcleo y la carcasa de un edificio, al calcular el carbono incorporado; olvidando los accesorios interiores, mecánicos y otros equipos técnicos potencialmente significativos.

El hecho de que estos objetos tengan una vida útil más corta y que puedan ser reemplazados muchas veces durante la vida útil del edificio, hace que su producción de carbono incorporado sea tan importante como la de cualquier otra parte de la estructura.

 

Reutilizar o reciclar los materiales existentes

La reutilización de los materiales existentes elimina la necesidad de extraer y fabricar nuevos materiales a costos ambientales, potencialmente, altos. Si es factible, los arquitectos deberían intentar comprar productos que utilicen la mayor cantidad de material reciclado para reducir las cantidades de carbono incorporado.

Por ejemplo, en el acristalamiento, el vidrio hecho de cullet –vidrio reutilizado y por lo tanto descarbonizado– puede disminuir el uso energético en un 3% por cada 10% de cullet utilizado. Del mismo modo, usar una tonelada de cullet reduce las emisiones de CO2 en 300 kg debido a la disminución del consumo de energía.

 

Utilizar evaluaciones del ciclo de vida (LCA) o declaraciones de productos ambientales (EPD) verificadas por terceros

Los arquitectos pueden evaluar la producción de carbono de sus edificios a través de las evaluaciones del ciclo de vida (Life Cycle Assessments – LCAs), establecidas por estándares internacionales, y por medio de los resultados publicados en declaraciones de productos ambientales (EPD), verificados por terceros. Estas son las únicas fuentes científicas válidas de información para el carbono incorporado de los productos y los materiales de construcción.

Las LCAs son una técnica de análisis cradle-to-gate o cradle-to-grave, que evalúa los impactos ambientales de todas las etapas de la vida de un producto.

Las EPD son documentos verificados y registrados de forma independiente que comunican información “transparente y comparable” sobre el impacto ambiental de un producto durante todo su ciclo de vida.
Asimismo, existen muchas aplicaciones y softwares que pueden proporcionar automáticamente evaluaciones del ciclo de vida, según los datos de diseño: One Click LCA, basado en Revit, IFC (BIM), Excel, IESVE, modelos energéticos (gbXML) y otras herramientas para encontrar soluciones comparables y ofrecer materiales pertinentes con EPDs accesibles.

 

Implementar economía circular

El colapso del modelo “toma, fabrica y elimina” y su reemplazo por una economía circular, basada en la eficiencia de recursos, es una medida imprescindible para lograr una industria de la construcción más sostenible. Un edificio que se adhiere a las pautas de la economía circular consumirá menos recursos durante su ciclo de vida porque está diseñado para ser eficiente, adaptable y duradero.

Dentro de este edificio, los materiales -con un mayor porcentaje de contenido reciclado- generarán una huella de carbono reducida. Los materiales y productos reutilizados también emitirán una menor cantidad de carbono incorporado.

 

Apoyar iniciativas globales

Si bien todas estas estrategias constituyen soluciones individuales extremadamente importantes, el camino de la descarbonización debe ser un esfuerzo colectivo global, para que los resultados sean realmente importantes y visibles. Las empresas pueden ayudar en la promoción y la sensibilización mediante el apoyo a iniciativas globales como: Net Zero Carbon Buildings Commitment, Global Alliance for Buildings and Construction, Carbon Leadership Forum, entre otros.

Además, el informe sobre el carbono incorporado del World Green Building Council 2019 entrega un plan detallado para alcanzar un cero carbono operativo, un 40% menos de carbono incorporado para todos los edificios nuevos para 2030 y un cero carbono incorporado y operativo para todos los edificios nuevos y existentes para 2050.

Para que el plan GBC y el Acuerdo de París tengan éxito, los arquitectos deben unirse colaborativamente para reducir las emisiones de carbono en la industria de la construcción. El carbono incorporado, el carbono operativo, los edificios existentes, los nuevos edificios, la economía circular, los materiales livianos o de origen biológico, el reciclaje y otros temas, mencionados en este artículo, deben considerarse para abordar la descarbonización de manera integral.

Texto original tomado de: Plataforma Arquitectura

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