¿Es posible construir un proyecto con setas?

Levantarse de la cama sobre un suelo de hongos y todo a su alrededor esté construido de setas, hongos vivos que crecen, mueren y se regeneran. ¿Es posible?

➤ Ver también: Soluciones ligeras y desmontables: edificios como reservas de materiales para el futuro

De acuerdo al medio Magnet, resulta que varios académicos ya contemplan las setas como una materia prima para construir estructuras futuristas y ecológicas que podrían revolucionar la economía. Y no solo eso, podrían contribuir a resolver una de las mayores amenazas de nuestro tiempo: el cambio climático. De hecho, aunque a la vista no parezcan tan atractivos, los hongos son duraderos, biodegradables y están demostrando ser una buena alternativa a los materiales más contaminantes.

Crecen sobre materia orgánica muerta, desarmándola y reciclándola al medio ambiente. Hablamos concretamente del micelio, el tejido del hongo, el medio a través del cual absorbe los nutrientes. Se puede encontrar en abundancia en el planeta ya que coloniza fácilmente el suelo y otros sustratos, actuando como un pegamento que une diferentes partículas naturales.

En el mundo de la construcción y la fabricación de objetos, el micelio podría tener mucho que ofrecer. Es 100 % biodegradable, puede atrapar más calor que el aislamiento de fibra de vidrio, es incombustible, no tóxico, parcialmente resistente al moho y al agua y más fuerte que el hormigón. Además, cuando se seca, puede volverse muy ligero, dependiendo del sustrato utilizado y su densidad.

La otra gran ventaja: es mucho más barato. Si colocas juntos dos ladrillos de micelio individuales vivos, el organismo se esparce rápidamente entre ellos y se convierte en el material de unión. Ya no necesitaríamos cemento. David Benjamin, arquitecto principal fundador de la firma The Living, indica que los hongos producen mucho menos dióxido de carbono que los materiales tradicionales como el cemento. Pueden incluso ser agentes de limpieza, alimentándose de serrín o desechos agrícolas.

El objetivo es mantener viva la arquitectura fúngica, para que un arquitecto pueda rejuvenecerla con agua y desencadenar un mayor crecimiento si fueran necesarias reparaciones o alteraciones. Esos mismos recubrimientos, dicen los académicos, podrían usarse para capitalizar la estructura interna de las redes del hongo para reemplazar cosas como la plomería, el cableado eléctrico u otras necesidades logísticas de un edificio.

Texto original tomado de Construir.

No Comments

Post A Comment