EPV construirá proyectos inmobiliarios bajo la figura de las alianzas público privadas

 

Esta semana, la Empresa Pública de Vivienda (EPV) realizó la II ronda informativa y de promoción para Alianzas Estratégicas Público Privadas (APP). En este evento se presentó la metodología del proceso para que constructores y promotores inmobiliarios puedan desarrollar proyectos, especialmente los que ofertan viviendas de hasta USD 70.000. MUNDO CONSTRUCTOR conversó del tema con Montserrat Benedito, gerente general de la entidad.
 

¿Hace cuánto nació la EPV y cuál es su función?
La Empresa Pública Nacional de Hábitat y Vivienda es el nombre completo de esta entidad. Se creó por decreto presidencial en abril del 2015, con el objetivo de generar proyectos de vivienda de interés social y prioritaria. Cuando empezamos a trabajar, nos percatamos de que el 'target' de vivienda de clase alta estaba cubierto por promotores privados, lo que no pasa con viviendas de interés social y prioritaria.
 

Por eso, se ha creado un nuevo bono de vivienda, que oscila entre USD 4.000 y USD 6.000, para inmuebles de hasta USD 40.000. También se suspendió el cobro de la intereses para viviendas de tipo social hasta USD 70.000. Es una tasa muy buena, pues la cuota es 30% más económica. Pero, aún con todos estos beneficios, hacía falta terrenos para construir este tipo de proyectos.

 

La EPV tiene como capital espacios donados por otras instituciones públicas, en los que se puede edificar viviendas de interés social y prioritario, y cualquier otro tipo de obras. Las funciones de la empresa se han ampliado porque han surgido nuevas oportunidades de negocio.
 

 

¿Qué metas se han alcanzado durante este primer año de gestión?
Hemos localizado terrenos del Estado, hecho los traspasos de dominio y saneado el precio de los mismos. Con esta información actualizada, el 10 de julio salimos a la convocatoria de los seis primeros predios: cinco en Quito y uno en Santo Domingo. Cada uno tiene una capacidad de 2.000 viviendas.
 

También construimos el modelo asociativo y aprobamos los reglamentos internos para hacer las alianzas estratégicas. Hemos sido oportunos al esperar que se emita el reglamento de las APP para que nuestros aliados se sumen a estos incentivos, que son excelentes: exención del impuesto a la renta por 10 años, del impuesto a la salida de capitales, reembolso del IVA, etc.
 

Sin embargo, no todos pueden acceder a estos incentivos. Hay un comité conformado por varias instituciones y ministerios que analiza cada caso. Pero si es vivienda de interés social, nicho que el gobierno apunta, hay altas probabilidades de acceder a todos los beneficios.
Otro aspecto que manejamos es la gerencia de proyectos. Estamos colaborando con el BIESS, no solo en proyecto sino también en fideicomisos. En el campo de la legalización y regularización de barrios hemos avanzado. Algunos predios del Estado han sido invadidos y, por esa razón, la EPV se dedica a aprobar esas urbanizaciones, dotarles de servicios y entregarles las escrituras a través del pago de la tierra.
 

Finalmente, también nos dedicamos a la venta de viviendas pertenecientes a algunas de las instituciones públicas.
 

 

¿Qué pasó en la primera ronda informativa?
Tuvimos mucha acogida, ya que el tema de terrenos económicos y legalmente saneados -sobre todo si hay facilidades de pago- es atractivo. Convocamos a más de 50 promotores de todo el país.
 

Existe mucha expectativa porque, en general, la economía se ha frenado y el sector inmobiliario es de los primeros afectados.
 

 

¿Cómo se desarrollan los proyectos?
A través de alianzas público privadas. La idea no es que la empresa construya y desarrolle por sí misma, sino que se alíe con entidades privadas. Nosotros aportamos el terreno sano y diseñado urbanísticamente a valores catastrales.
 

Todo se realiza con fideicomisos para dar garantía a los usuarios finales de la vivienda y al promotor.
 

 

Hablemos más detalladamente de las alianzas…
Constituimos un fideicomiso inmobiliario. Eso significa que aportamos con el terreno, que puede ser de diferente tamaño y tener distintas ubicaciones; además, cada locación cuenta con estudios económicos y de prefactibilidad. Esto permite imponer obligaciones específicas en el fideicomiso. También se establecen plazos determinados: un año, cinco, incluso 10, pues tenemos terrenos de hasta 21 manzanas.

Aportamos con el fideicomiso como socios y de ahí tenemos dos opciones. La primera es la venta de los derechos fiduciarios. El otro modelo consiste en continuar como socios hasta el final del proyecto. Cuando se liquida el fideicomiso, recibimos la parte correspondiente al terreno y las utilidades proporcionales.

Ambas opciones nos interesan porque la empresa necesita liquidez para comprar otros terrenos, desarrollar infraestructura y hacer diseños urbanísticos.
 

 

¿Cuál fue el objetivo de esta segunda ronda informativa?
Se presentaron las bases del concurso y hubo una rueda de preguntas y de información donde se expresaron dudas.

Recibiremos las ofertas hasta el 26 de julio. Al momento, ya tenemos algunos promotores que nos han mostrado su interés de participar en los concursos.

 

¿Por qué el constructor debería aliarse con la EPV?
Si son promotores que están interesados en el segmento de vivienda de hasta USD 70.000, para nosotros es muy interesante. Pueden acceder a un terreno a mejor precio, no exigimos pago inmediato, se beneficiarán con los incentivos de las APP y ayudamos en adquirir el bono de la vivienda para inmuebles menores a USD 40.000.

 A nivel comercial, ayudamos en la venta de las casas. Existen varios funcionarios de entidades públicas que necesitan una vivienda y aportamos con esa demanda al proyecto.

No Comments

Post A Comment