El muro Trombe es una alternativa para la calefacción. ¿Cómo funciona?

La calefacción solar ha existido en la arquitectura desde la antigüedad, cuando las personas utilizaban paredes de adobe y piedra para atrapar el calor durante el día y liberarlo lentamente durante la noche. ¿Este sistema puede ser una alternativa en la actualidad?

Jacques Michel implementó el primer muro Trombe en Francia, que constaba de un sistema combinado de vidrio y un material oscuro que absorbía el calor para conducirlo lentamente hacia la casa. Este muro estándar ubica un panel de vidrio a una distancia de 2 a 5 centímetros de una pared de mampostería oscura, de 10 a 41 centímetros de espesor, habitualmente, construida de ladrillos, piedras u hormigón. El calor solar pasa a través del vidrio, es absorbido por la pared de masa térmica y luego se libera lentamente al interior de la vivienda.

Imagen: © Wikimedia Commons user OfHouses

Esto atrapa el calor entre el panel de vidrio y el muro de mampostería, permitiendo que el muro Trombe absorba el calor de manera efectiva y limitando su reemisión al medio ambiente. Además, debido a que el panel de vidrio está solo en el exterior de la pared, el calor puede pasar sin inhibiciones al interior de la casa, un proceso que generalmente toma entre ocho y 10 horas, en un muro Trombe de 20 centímetros de espesor. Esto significa que absorbe el calor durante el día y lo reemite lentamente a la casa durante la noche, lo que reduce drásticamente la necesidad de calefacción convencional.

Junto a sus funciones de calefacción pasiva, los muros Trombe a menudo sirven como soporte de carga. Para maximizar la ganancia solar, el lado acristalado del muro generalmente mira hacia Ecuador, lo que permite que la pared recoja más sol durante el día.

Una variación común es el muro Trombe ventilado, que complementa la conducción natural de la masa térmica con convección facilitada por ventilación. Otro ejemplo es el “Drum Wall“, desarrollado por Steve Bare, que utiliza agua como masa térmica en lugar de hormigón o piedra.

Imagen: © Philippe Ruault

La especificación del color, la dimensión y el material también pueden optimizar la eficiencia del muro Trombe.
Aunque los primeros innovadores de las viviendas heliotrópicas probablemente no consideraban el cambio climático, los sistemas de calefacción solar pasiva -como el muro Trombe- son muy atractivos en la actualidad por su bajo consumo de energía y su relativa sostenibilidad.

➤ Ver también: ¿Cómo lograr obras que sean sostenibles?

Los arquitectos que incorporan estos muros en sus diseños deben superar ciertas desventajas estéticas, especialmente en cuanto a la iluminación. La oscuridad del muro opaco se puede compensar con tragaluces, ventanas adyacentes e iluminación artificial adecuada.

El muro Trombe depende altamente del clima, lo que significa que la ubicación y las variaciones climáticas podrían afectar negativamente la eficiencia del mismo. Sin embargo, si estas preocupaciones se abordan adecuadamente, el sistema puede mejorar drásticamente la eficiencia energética de una estructura, e incluso reducir los costos de calefacción.

Texto original tomado de: Plataforma Arquitectura

No Comments

Post A Comment