Túnel y trabajadores en metro

El Metro de Quito, el proyecto de movilidad urbana más emblemático del país

El proyecto de la línea 1 del Metro de Quito representa una alternativa a la necesidad de la ciudadanía de atravesar por un profundo proceso de transformación en materia de movilidad y transporte público. Los ejes que orientan ese cambio hacia la modernidad responden a la problemática que no son ajenas a las grandes urbes de la región y el mundo.

 

Vagón delantero del metro de Quito

Maqueta en tamaño real del vagón delantero del tren

Sin duda, esas respuestas se resumen en el concepto del derecho a la ciudad, consagrado en la constitución del Ecuador, pensado en promover que los ciudadanos puedan disponer de una movilidad universal, eficiente y sustentable; contar con espacios públicos seguros y de calidad: acceder a equipamiento e infraestructura para el disfrute cotidiano y vivir en un ambiente saludable en un territorio que sea lugar de convivencia pacífica y apto para las múltiples expresiones culturales de la ciudad.

En ese contexto se enmarca la mega obra Metro de Quito, que es el proyecto de movilidad urbano más importante en la historia del país y tendrá un enorme impacto en el funcionamiento de la capital, al constituirse como la columna vertebral del sistema público de transporte.

El Metro, la columna vertebral del sistema de transporte urbano de Quito

 

El diseño del Metro de Quito consideró las condiciones propias de la ciudad, y por ello se emprendieron estudios previos en 2012 que partieron por entender a cabalidad la problemática de movilidad en Quito, a través de 80.000 encuestas para conocer el origen y el destino de desplazamiento de los encuestados.

Los análisis arrojaron la conclusión que un quiteño promedio, en 2030, requeriría de 4 a 5 horas en trasporte público para ir y volver de su lugar de trabajo. Esto evidenció el enorme desafío de la ciudad en temas de movilidad.

A partir de esta realidad, se desarrolló el modelo conceptual del Sistema Integrado de Transporte Público, en el cual el Metro se inserta como eje articulador. En este sentido, el Metro no será “una línea más”; será un elemento que articule y ordene todo el sistema de transporte público, integrando los corredores longitudinales y transversales en una malla de amplia cobertura territorial. Este nuevo rediseño de la ciudad, sin lugar a duda, mejorará la calidad de vida de los quiteños, que dispondrán de más tiempo para actividades familiares, recreativas y educacionales.

En este marco, y con el reto de armonizar el patrimonio cultural de la ciudad y de sortear las características territoriales de la misma, no se escatimaron esfuerzos para realizar diversos análisis como: estudios de hidrología, exploración geológica y arqueológica, estudios de edificaciones patrimoniales, análisis de vibraciones, estudios de impacto ambiental, entre otros. Todos ellos sirvieron para conseguir un adecuado entendimiento de cómo son las entrañas de Quito y alcanzar un mejor manejo del proyecto en su conjunto.

Características del metro de Quito

Método de construcción

La construcción de una estación de Metro cumple un proceso que puede resumirse en cuatro etapas.

  1. Construir el perímetro de las estaciones:con una pantalladora se arman y colocan las paredes de la estación.

Método de construcción 1 metro de quito

    2. Reposición de superficie: con las paredes que definen el perímetro de la estación ya colocadas, se funde la losa (techo) de la estación, y se repone la superficie intervenida. Con este proceso culmina la intervención en superficie.

Método de construcción 2 metro de quito

    3. Remoción de tierras: una vez que los trabajos en superficie hayan concluido, la tarea continúa bajo tierra, vaciando el interior de la estación.

Método de construcción 3 metro de quito

4. Adecuación: por último, se adecúa el interior de la estación: espacios interiores, boleterías, vestíbulos, ascensores, colocación       del andén.

Método de construcción 4 metro de quito

De esta forma, la dimensión promedio de una estación es de 150 mts. de largo por 30 mts. de ancho. Las zonas de construcción (donde se realizan las estaciones) están siendo cercadas durante un promedio de 8 meses, hasta que se cumplan las dos primeras etapas de construcción.

La excavación y construcción del túnel tomará 22 meses en total, sin incluir el montaje y desmontaje de las máquinas. Se estima un rendimiento promedio de unos 400 metros al mes por cada máquina.

Las tuneladoras permiten una perforación de alta seguridad, no solamente para los trabajadores de esta mega obra, sino que optimiza el tiempo de construcción y es ideal para el tipo de suelo capitalino.

Información de obra del metro de Quito

Túnel

El túnel del Metro de Quito se está construyendo con la técnica de tuneladoras, y se están empleando 3 máquinas. Los nombres de la tuneladoras: “La Guaragua”, “Luz de América” y “La Carolina” fueron elegidos por la ciudadanía quiteña mediante votación electrónica.

Las tuneladoras son fábricas rodantes que utilizan la más alta tecnología no solo en la excavación y vaciado de tierras, sino que además, van recubriendo el túnel simultáneamente con los anillos de hormigón armado. Estos se elaboran en las plantas de dovelas ubicadas en el norte y sur de la ciudad.

Las tres tuneladoras ejecutarán un total de 19,2 km., mientras que el resto de la línea será construida con el método de pantallas. Las tres máquinas están ya en pleno desarrollo de su trabajo, dos de ellas partieron desde la estación de ‘Solanda’ y otra desde la estación de ‘El Labrador’ para realizar los tramos explicados en la gráfica inferior.

Maquinaria usada para la construcción del metro de Quito

Generación de empleo

El proyecto Metro de Quito contempla un período de construcción de 36 meses, más 6 meses de prueba. Durante estos 42 meses se calcula una generación de 15.000 empleos indirectos y 5.000 empleos directos entre obreros, técnicos, ingenieros, supervisores y administrativos.

Además, el Metro de Quito ha permitido que un grupo de migrantes ecuatorianos retorne a su país. Los conocimientos que adquirieron durante la edificación de otras líneas de metro en España, Panamá, República Dominicana o Italia les dieron la posibilidad de estar nuevamente en su tierra, junto a sus familias. Ahora, en el Metro de Quito algunos ocupan mandos medios. En promedio, los emigrantes que retornaron para trabajar en este proyecto representan el 25% de toda la nómina.

Bolívar López es guayaquileño y trabaja como supervisor de las armaduras de acero en las estaciones. En España, López trabajó para Metro Madrid desde el 2003. “Son proyectos muy grandes, que nunca se han hecho en el país. Estoy feliz de estar en mi casa. Haciendo el Metro, ni en mis mejores sueños pensaba esto”, menciona.

 

Fuente: Metro de Quito/ Fotos: Eduardo Naranjo

1Comment

Publicar comentario