Ciclovías aéreas, deporte en las nubes

 

No se trata de los usuales carriles compartidos para la circulación de bicicletas. Estas son vías elevadas, donde los ciclistas tienen un carril exclusivo para ellos.

 

Norman Foster, uno de los arquitectos más reconocidos del mundo, presentó este plan futurista, al cual denominó SkyCycle. Su proyecto propone la construcción de una impresionante red de 221 kilómetros para ciclistas, compuesta por 10 rutas que se elevan sobre las vías de tren de la capital inglesa y tiene 200 puntos de acceso. Se calcula que la ruta acogerá a 12.000 deportistas por hora, en una calzada de 15 metros de ancho, con vista hacia la ciudad. SkyCycle propone aprovechar las líneas que originalmente eran utilizadas por la red de trenes de vapor de Londres y que recorrían toda la ciudad; un tanto parecido al proyecto en la ciudad de Nueva York, The Highline, un sendero destinado a la circulación peatonal y de atletas.

 

Londres, una ciudad multicultural -donde conviven personas de diferentes culturas, se habla más de 300 idiomas y tiene una población estimada de entre 12 y 14 millones de habitantes (la más grande de todo el continente europeo)- es uno de los centros neurálgicos del mundo. Esto le ha obligado a encontrar nuevas soluciones de movilización para sus ciudadanos y turistas. Asimismo, la seguridad vial de los ciclistas londinenses se ha convertido en un potencial problema que afecta drásticamente la calidad de vida de la capital. Estos últimos años se han caracterizado por una ola de accidentes, que han causado varias muertes.

 

Frente este panorama, la propuesta de Foster ha surgido como una excelente opción, aunque ha originado algunos cuestionamientos relacionados con la planificación urbana como: ¿La ciudad debe integrar o separar a los medios de transporte? ¿Cómo se puede mitigar los riesgos entre peatones, autos, bicicletas y el transporte público? ¿Cómo se pueden crear redes de transporte de bajo costo en centros urbanos cada vez más densos?

 

El equipo de Foster + Partners responde y dice que, en base a estudios realizados entre las estaciones de Stratford y Liverpool, el SkyCycle puede reducir los tiempos de movilización hasta 29 minutos. Además, el trazo se extenderá más allá de Londres. Las ciclopistas aéreas no solo harán este centro urbano más veloz, sino que reducirán los contaminantes de hidrocarburos. Esta utopía para los aficionados de la bicicleta podría transformar sus vidas.

 

 

 

No Comments

Post A Comment