Los trazados urbanos ortogonales, que hoy corresponden a una de las formas más habituales de planificación del trazado urbano, existen al menos desde la antigüedad. Mediante el cruce de calles perpendiculares entre sí, este tipo de diseño da como resultado una cuadrícula reticulada, compuesta por calles, avenidas, cuadras, plazas, parques, entre otros espacios. El trazado ortogonal está estrictamente relacionado con el planeamiento físico de la ciudad y la concepción previa de diseño urbano. La cuadrícula de celosía, como modelo de conformación de las calles, aunque es más común en ciudades predominantemente planas, puede sufrir cambios para adoptar criterios alternativos en lugares con topografías acentuadas.

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La misma lógica también se aplica al resto de especificidades de cada ciudad, que pueden perfilar adaptaciones a trazados ortogonales, como subdivisión o agrupación de bloques, presencia de esquinas biseladas, trazos diagonales, entre otras posibilidades. Presentamos el trazado ortogonal de 17 ciudades de todo el mundo y sus variaciones según las especificidades locales.

Barcelona, España