Casa de fibrocemento y bambú

La configuración de esta casa sencilla se vuelve espectacular gracias a dos materiales ajenos y distintos entre sí.

La congruencia entre la duplicidad de la forma, de los materiales y de la función, convierten a la Casa Don Juan, en una casa espectacular a pesar de su sencillez aparente.

Para el arquitecto ecuatoriano Emilio López, la Casa Don Juan nace de la unión de dos “embudos” para enfatizar la idea de doble apertura. La casa hace eso: mediante dos aperturas, que funcionan como abocinamientos, se crean dos accesos.

La Casa Don Juan se ubica en lo alto de una colina muy cercana al mar. Orientada en el eje este-oeste, la construcción se abre hacia el mar, y del otro lado hacia un bosque. En 110 metros cuadrados y a doble altura se desarrolla el proyecto, que cuenta con sala, comedor, cocina y un baño completo (en la planta baja). En planta alta hay dos habitaciones que dan hacia la doble altura, y con vista al mar.

Constructivamente, la casa se edificó mediante una cubierta de panel de fibrocemento plana y fachadas de caña picada (tabla bambú). Esto permite una materialidad muy cálida hacia el interior sin comprometer la protección de la casa hacia el exterior. Asimismo, se empleó madera de la región: amarillo y asta, que por dentro son soporte estructural, pisos y escalera. El bambú se emplea como aislante entre el fibrocemento y las paredes.

➤ Ver también: Importancia de los materiales sostenibles en construcción

Como parte de su trabajo, Emilio López deja de manifiesto en esta casa su interés por la experimentación con materiales como tierra, madera, el metal, y concreto, y referencias al paisaje.

 

Texto y fotos tomadas de: Plataforma Arquitectura

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