Barras de refuerzo con nueva tecnología “revolucionarán” la construcción

Desde hace algunos años se viene desarrollando una tecnología que en países como Canadá que está revolucionando la industria de la construcción.

Se trata de una varilla o barra de refuerzo interno de estructuras nuevas de concreto. También se puede utilizar para reforzamiento de edificaciones o infraestructuras que necesiten ser rehabilitadas. Está fabricado con fibras de vidrio, impregnadas con una resina termoestable de vinil éster. Hace parte de la revolución tecnológica de los materiales compuestos avanzados.

➤ Ver también: Tecnología de la construcción

Las barras V-ROD se fabrican en Canadá, país que se ha consolidado como el centro mundial especializado en fabricación, investigación y desarrollo (R&D), y estandarización de estos materiales compuestos avanzados.
En este momento remplaza ampliamente en países desarrollados a los refuerzos metálicos en múltiples aplicaciones en el sector de la infraestructura.

Siendo una nueva tecnología en materiales su costo es por ahora mayor, comparándolo directamente con el refuerzo tradicional. Sin embargo, la inclusión de barras GFRP de refuerzo en el costeo financiero global de un proyecto conlleva ahorros significativos en:

  • Costos de transporte
  • Menor cantidad de concreto
  • Reducción de accidentes de trabajo
  • Reducción en tiempos de obra hasta del 40%
  • Eliminación de aditivos o protecciones especiales para evitar la corrosión
  • Ahorros en mantenimiento hasta de 65% para el propietario de las obras

 

Se utilizan para toda estructura que requiera refuerzo interno. Sus aplicaciones más comunes están en el sector de la infraestructura: autopistas, aeropuertos, muelles, puentes. Y de saneamiento, plantas de tratamiento y subestaciones eléctricas.

Las barras GFRP de refuerzo eliminan la aparición de corrosión del concreto procedente del refuerzo, posee una resistencia a la tracción hasta tres veces superior a la del acero, son cuatro veces más livianas que el refuerzo tradicional, no crea campos electromagnéticos ni puentes térmicos, su duración es de 100 años en servicio (el acero está entre 30 y 50 años).

Texto original tomado de: Revista Dinero

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