Alternativas estratégicas en el sector inmobiliario

Estrategia es una palabra de moda. La escuchamos todo el tiempo, aunque no siempre tenemos claro qué es y de qué forma se puede implementar para que realmente se logren los objetivos propuestos.

Michael Porter describe la estrategia competitiva como “el emprender acciones ofensivas o defensivas para crear una posición defendible en un sector, para enfrentarse con éxito a las fuerzas competitivas y obtener así un rendimiento superior”. En síntesis, la estrategia es el modo en el que una empresa, interactuando con su entorno, despliega sus principales recursos y esfuerzos, para alcanzar sus objetivos.

Desde esta perspectiva, son cuatro las aproximaciones conceptuales básicas aplicables en el sector inmobiliario. Ninguna alternativa es mejor que otra, ya que todas tienen interesantes oportunidades de negocio, pero también sus propios riesgos.

BOUTIQUES

Suele ser escogido por quienes se inician en el negocio, con una estructura organizativa dinámica y flexible, que les permite desarrollar cualquier proyecto. Normalmente, seleccionan una zona geográfica de alto potencial de crecimiento, donde cultivarán relaciones humanas, con el objetivo de ganarse la confianza de la comunidad a la que desean acceder. En lo técnico, hay un total involucramiento en el proceso creativo y cada nuevo proyecto es una joya.

TITANES

Son los desarrolladores que ejecutan simultáneamente pocos proyectos, pero todos de gran tamaño.

Se trata de organizaciones fuertes y consolidadas, que están dirigidas por ejecutivos con larga experiencia. Su especialidad son los megaproyectos y su fortaleza es la dimensión en la que se mueven, que les permite crear y mantener una estructura organizativa potente alrededor de sus promociones, aprovechando sinergias y economías de escala.

URBANIZADORES

Se basan en la ejecución simultánea de múltiples proyectos homogéneos. Como si se tratara de una fábrica, este tipo de desarrolladores busca iniciar constantemente proyectos con la estandarización de procesos. De este modo, minimizan cualquier pérdida inesperada y facilitan la creación de una cultura corporativa, a la vez que aumentan la transparencia y reducen la variabilidad existente en la ejecución de los trabajos. La clave del éxito está en la identificación de nichos de mercado de tamaño medio/grande.

CHALLENGERS

Protagonizan el modelo estratégico más complejo de todos, ya que buscan multiplicar la cantidad de proyectos, sin preocuparse por la escala de los mismos. Son promotores que retan los convencionalismos y las posibilidades de sus propios mercados. Su equipo directivo es el más sofisticado y cuenta con un fuerte músculo financiero, lo que le permite apostar por proyectos de medio y largo plazo.

No Comments

Post A Comment