6 consejos para arrendar un departamento con mascotas

Por esta razón, Properati creó una serie de acuerdos a los que pueden llegar los dueños y los arrendatarios con mascotas para que exista una relación armoniosa entre ambas partes.

1. Tener en cuenta lo que dice la ley

Existen algunos aspectos de las leyes ecuatorianas que hablan de los derechos de las mascotas. En primer lugar, ni la ley de Propiedad Horizontal ni su reglamento prohíben la tenencia de animales domésticos en bienes declarados en propiedad horizontal. Es importante tomar en cuenta que leyes -como el Código Civil y la Constitución del Ecuador– cuentan con varios artículos que favorecen a las personas que poseen una mascota para tener una vivienda digna. Aunque la prohibición en ciertos condominios o edificios son reglamentos internos de carácter privado, estos no pueden ir en contra de las leyes del país.

2. Crear un reglamento interno sobre tenencia de mascotas

Si la propiedad se encuentra en un edificio o una urbanización cerrada, Properati recomienda crear un reglamento interno sobre la tenencia de mascotas con los propietarios de los otros inmuebles.

Los dueños deberán cuidar de sus mascotas y evitar que causen molestias a los vecinos, ya sea por daños físicos de las instalaciones, ruido, malos olores y aseo.

Quienes tengan un gato o un perro no podrán tenerlos libremente por las áreas comunes, parqueaderos, edificios… sin su collar, correa o kennel.

En el caso de que sus mascotas ensucien las áreas comunales con excremento u orina, los dueños deberán limpiar inmediatamente.

Si la mascota es agresiva o peligrosa para otros animales o personas, deberán utilizar un bozal para proteger a los demás.

De acuerdo a las leyes de Ecuador, los dueños deben contar con todos los documentos sanitarios y las vacunas al día de sus mascotas.

Las mascotas serán permitidas en los departamentos o las casas de condominios, pero no podrán caminar libremente por las áreas comunales, parqueaderos, y demás.

3. Entrevistar a los inquilinos con sus mascotas

Una excelente forma de asegurarse de que el inmueble estará en buenas manos, es entrevistar a los inquilinos con sus mascotas. Esto le permitirá al arrendador observar sus comportamientos, edad y raza. También, comprobar si los dueños han entrenado a sus mascotas y son capaces de controlarlas para que no causen destrozos.

4. Modificar la propiedad

Los costos de mantenimiento o los posibles daños a la propiedad se pueden reducir haciendo ciertos cambios. Si el piso es alfombrado, por ejemplo, es posible cambiarlo por un piso que requiera menos mantenimiento y sea más duradero como el vinilo o la baldosa.

5. Agregar cláusulas en el contrato de arrendamiento

Crear una adenda muy clara en el contrato de arrendamiento que hable sobre la tenencia de mascotas en el inmueble.
Especificar qué tipo de mascotas son permitidas. Ya sean gatos, perros, canarios, peces, hamsters, etc.

Para las mascotas grandes como perros o gatos es muy común que se ponga un límite sobre cuántos puede tener el arrendatario en el inmueble.

En lugar de establecer un límite o una restricción basado en la raza del perro o gato, se recomienda incluir una restricción sobre el tamaño del animal. Así, si lo que se alquila es una suite, es posible restringir a perros pequeños y a gatos.

El arrendador será responsable de pagar por cualquier daño que produzca el animal en el inmueble al momento de la entrega y de la terminación del contrato de arriendo.

6. Documentar todo

Finalmente, Properati recomienda que los dueños documenten todo sobre su inmueble. Al momento de entregarlo a los arrendatarios, el dueño debe tomar fotos para tener un registro de las condiciones en las que se encuentra: desde el piso hasta las cortinas y las puertas.

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