La recesión de la economía ecuatoriana (-1.7%) y el crecimiento negativo que experimentó el sector de la construcción durante 2016 (-10.3%), se ve evidenciado en los resultados y evolución de las empresas que lo componen, y pese a que 2017 será un año menos recesivo (--0.5%), el sector de las construcción, al finalizar este período, terminará con tres años seguidos de contracción económica.

Esta situación genera una reducción en el nivel de precios de las empresas que conforman el sector, lo que genera menores márgenes de rentabilidad y la necesidad de realizar ajustes a los costos y gastos de las empresas de construcción lo que termina generando un efecto de reducción en precios en toda la cadena asociada al sector. Esto se observa al analizar el índice de precios al constructor, en el que se muestra una deflación de – 1.66% a junio 2017.

Pese a la reducción de los ingresos y a que los márgenes de rentabilidad de muchos de los subsectores que lo componen caen, al analizar los resultados presentados por las empresas que reportan en su actividad económica la actividad de construcción, se observa que existen sectores que mantienen márgenes de rentabilidad altos, apalancados todavía en las obras de infraestructura provenientes del sector público y en el crecimiento de la construcción de grandes proyectos residenciales y no residenciales en las ciudades de Quito, Guayaquil, Manta y Esmeraldas.

 

Gráfico 1: tasa de crecimiento trimestral en el sector de la construcción (Datos en %)

 

 

Gráfico 2: ingresos 2016 (millones de dólares) 

De acuerdo a la base de empresas de la Superintendencia de Compañías Valores y Seguros, con corte al 31 de julio de 2017, existen 4.930 empresas que reportan en su CIIU la actividad de construcción (no se toma en cuenta a consorcios y fideicomisos). De estas empresas, el 42% se dedican a la actividad de construcción de todo tipo de casas y edificios residenciales, el 14% a la construcción de vías y carreteras, el 8% a las obras de superficie en carreteras, vías y puentes, el 7% a la construcción de edificios no residenciales (oficinas, comercios, etc), un 5% a las actividades de construcción de obras civiles para centrales eléctricas, otro 5% a la instalación de accesorios eléctricos, líneas de telecomunicaciones redes informáticas, y otro 5% a la construcción de obras de ingeniería civil relacionadas con tuberías urbanas.

Esta composición, sin embargo, cambia cuando se analiza la generación de ingresos por sector y el indicador de utilidad sobre el ingreso. Así, mientras que el sector de construcción de todo tipo de casas y edificios residenciales representa el 42% en número de empresas, genera solo el 25% de los ingresos y reporta una rentabilidad promedio de 5%, lo que corresponde a un 1% menos respecto a lo reportado en 2015.

Así, aparte del sector ya mencionado, los otros sectores que tienen una mayor participación de mercado en generación de ingresos para las empresas que pertenecen al sector de la construcción son: construcción de vías y carreteras (21%); construcción de obras de ingeniería civil relacionadas con tuberías urbanas (11%); obras de superficie en calles, carreteras, autopistas, puentes o túneles (10%); construcción de vías de navegación, obras portuarias y fluviales (6%).

Mientras que los sectores que reportaron los mayores índices de rentabilidad en el período 2016 son las actividades de: construcción de vías y carreteras (26%); instalación de canalización y conductos (24%); construcción de líneas de ferrocarril y de metro (22%); construcción de puentes y viaductos (15%); construcción de chimeneas y hornos industriales (14%) y construcción de todo tipo de edificios no residenciales (14%).

 

 

Gráfico 3: Rentabilidad ROI (Utilidad bruta / Ingreso total)

 

 

¿Qué puede esperar el sector de los materiales de construcción?

Ante la coyuntura y composición mencionada, los sectores de fabricación y comercialización de productos y materiales para la construcción, ´pueden esperar una reducción en la demanda en aquellos sectores que dependen de la inversión pública. Tal es el caso de los sectores vinculados a la construcción de plantas de generación eléctrica, así como las dedicadas a la construcción de vías y carreteras.

Sin embargo, sectores como el de construcción de edificaciones tanto residenciales como comerciales, no se verá tan afectado como los anteriores y si se canaliza una parte del exceso de liquidez en el sistema financiero en créditos hipotecarios, estos subsectores pueden terminar en crecimiento positivo pese a la tendencia decreciente de los demás sectores. Otras actividades que todavía generarán dinamismo en la economía son los relacionadas a la construcción de obras para metro y ferrocarriles, ya que todavía está en ejecución los proyectos de construcción de estas soluciones en las ciudades de Quito y Cuenca.

Finalmente, y pese a que se reducirá la inversión pública en obras de infraestructura, se espera un repunte de la actividad petrolera, lo que permitirá una recuperación entre 2017 y 2018 de las empresas relacionadas a este sector.

 

 








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